Los hallazgos más relevantes del Quinto Informe Estado de la Región serán presentados en conferencia de prensa, el  miércoles 3 de agosto a las  en Ciudad de Guatemala.

La actividad será  trasmitida por medio de streaming, https://livestream.com/bcie-org/estado-region para facilitar la visualización del evento a los comunicadores y público en general que no puedan asistir presencialmente.

Las principales conclusiones de este Informe señalan que los países centroamericanos lograron mejoras económicas y sociales indiscutibles entre los años 2010 y 2015, pero estas siguen siendo insuficientes para que la región avance en su conjunto de modo sustantivo y logre superar los rezagos históricos.

Este Quinto Informe Estado de la Región, el cual posee una trayectoria de 20 años en el campo de la investigación académica, nuevamente aporta el conocimiento y deliberación sobre la situación actual y los desafíos del desarrollo humano sostenible en Centroamérica. Su publicación es el resultado de un esfuerzo colectivo de cerca de tres años, en el que colaboraron alrededor de seiscientas personas de múltiples y diversos sectores del Istmo. Desde la definición del enfoque, la elaboración del temario, la investigación y el suministro de información hasta la consulta y discusión de los avances, la revisión y lectura crítica de los borradores finales, se aplicó una estrategia participativa que contribuyó a hacer de esta iniciativa un esfuerzo desde y para Centroamérica.

Además de dotar a las sociedades de un instrumento para conocer su realidad, el Informe busca contribuir al debate público y a la formulación de políticas y acciones regionales para aprovechar las oportunidades y enfrentar los desafíos del desarrollo humano sostenible que trascienden las fronteras territoriales entre los países y los afectan a todos.

En términos positivos, se destaca que Centroamérica estaba, hacia 2015, en mejor situación que en 2010. La recuperación de las exportaciones, moderados ritmos de crecimiento después de la crisis internacional de 2008-2009 y bajos niveles de inflación, fueron acompañados de un repunte en la mayoría de los indicadores sociales, entre ellos: la inversión en educación y salud, la cobertura educativa y la esperanza de vida. Hubo también ciertos avances en la gestión ambiental: la superficie dedicada a áreas protegidas siguió aumentando y se amplió la generación eléctrica con fuentes renovables y limpias.

No obstante, los hallazgos a nivel regional recalcan la persistencia de problemas crónicos, en el ámbito político han surgido nuevos y más complejos retos. Más de dos décadas después de la transición, desde la guerra y los regímenes dictatoriales, los Estados democráticos no han logrado afianzarse. En tal circunstancia, el fortalecimiento de los ejércitos en los últimos años y su creciente participación en actividades distintas a la seguridad nacional comprometen la subordinación del poder militar al civil y constituyen una amenaza para la libertad, la paz y la tutela de los derechos humanos.

Ninguno de los avances alcanzados implicó cambios importantes en la estructura productiva, en los patrones de distribución de la riqueza, en la sobreutilización del patrimonio natural o en las capacidades de la institucionalidad para el desarrollo humano y la democracia. Como consecuencia, casi la mitad de la población continúa afectada por la pobreza y la exclusión social, sobre todo en los países del centro y norte del Istmo.

Como parte de las conclusiones más relevantes, el Informe llama a ampliar la cobertura, calidad y pertinencia de la educación en la región centroamericana, con el fin de elevar la productividad de las economías de la región, mejorar la equidad social e impulsar la habilitación ciudadana para el fortalecimiento de la democracia. En la mayoría de los países ello supone ampliar la inversión pública en este rubro e implementar sistemas de gestión por resultados.

 

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