Al igual que los supermercados inician la venta de árboles y adornos navideños en octubre, el cable y el streaming empiezan a preparar el ambiente festivo con semanas de anticipación. Y una de las apuestas de Netflix con ese espíritu es Operación Feliz Navidad.

Una película familiar que toma como eje de su trama una iniciativa nacida en los años 50 y que hasta ahora lleva a cabo la Fuerza Aérea estadounidense, con la ayuda de sus similares de Japón y Australia que tienen bases en el océano Pacífico.

En ésta, los miembros de la base Anderson, en la isla de Guam, recaudan distintos tipos de donaciones -entre juguetes, ropa y víveres- y las entregan por vía aérea a los habitantes de las demás islas e islotes que forman parte de la Micronesia.

Foto: Netflix

Pero su trama no se inicia en el Pacífico, sino en una tarde de nieve en Washington, D.C., donde la joven asistente legal Erica Miller (Kat Graham) se encuentra realizando las compras navideñas para la Congresista Angie Bradford (Virginia Madsen).

Sin embargo, su jefa le tiene una misión aún más importante: visitar una de las bases aéreas que son candidatas a ser cerradas o realineadas, decisión a cargo de la comisión de la que forma parte la Congresista Bradford y en la que será clave la opinión de Erica.

Así, en un par de horas, la joven debe embarcarse en un vuelo a Guam para hacer un informe sobre el funcionamiento de la base Anderson. Mientras tanto, en este último lugar, se lo ordena al oficial Andrew Jantz (Alexander Ludwig) de recibirla.

Bellos paisajes y buenas intenciones

Operación feliz Navidad
Foto: Netflix

Todos confían que Jantz, con su amabilidad y capacidad de disuasión, logrará que la investigadora desista de hacer un informe que condene a la base al cierre, donde además obvie que dedican parte de su tiempo a la entrega de ayuda en época festiva.

Una misión que se conoce como Operación Feliz Navidad y que tiene como uno de sus principales organizadores e impulsores al joven oficial.

Sin embargo, Erica no considera si su anfitrión y guía es buena persona o no. Lo único que le importa a esta profesional es realizar rápido su trabajo, en especial ahora que el puesto de jefa de gabinete de Bradford está a punto de quedar libre. Pero, como es de esperar, poco a poco se va dejando seducir por la belleza de Guam.

Y por qué no decirlo, también comienza a sentir atracción por su compañero de inspección, quien es muy querido por todos sus colegas y los habitantes de la isla, y quien también, le ayuda a reencontrarse con el sentido de la Navidad.

Así, entre visitas a playas de aguas turquesas, uniformados de buen corazón e isleños demasiado acogedores con el visitante, la película va conformando una historia amable y totalmente predecible, hecha sin lugar a dudas para ser vista en familia por su ingenuidad.

Una cinta sin más ambiciones que sumarse a la oferta navideña de Netflix, realizada para los que gustan de bellos paisajes y una pareja con química y buen corazón, pero de la que deben alejarse todos quienes se identifiquen con El Grinch y su espíritu anti festivo./LtFinde-

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