Con el pasar de los años, los videojuegos de Star Wars nos han puesto en los zapatos de alguien inmerso en algún momento de su saga, más que hacernos interpretar a un personaje puntual. Por esa razón, el pasado 02 de octubre de la mano de Emotive Studios y la distribución de Electronic Arts, se estrenó este título que sigue de una u otra manera con la esencia en simulación de naves que dejó el fallido Star Wars: Battlefront II (2017), pero con un interesante sabor de aquellas producciones clásicas que en algún momento también desarrollaron los estudios Lucasarts.

Acontecimientos entre dos sagas

La historia de esta entrega nos pone en una línea de tiempo entre dos momentos: el primero se centra en el Episodio IV (La Nueva Esperanza), justo después de la destrucción del planeta Alderaan por parte de la Estrella de la Muerte, donde el líder de un escuadrón de cazas estelares del Imperio decide rebelarse frente a una infame misión; razón por la cual se unirá a las fuerzas rebeldes encontrando el destino correcto.

Luego la acción se retoma en los acontecimientos post-caída del Imperio y después del Episodio VI (El Retorno Del Jedi). Allí los rebeldes, ahora consolidados de nuevo como república, deberán seguir luchando contra las cenizas del Imperio, el cual se niega a perecer. Sus actos derivarán por supuesto en la trama del Episodio VII (El Despertar de la Fuerza).  

El piloto más experimentado vivirá otro día para luchar

Lo interesante del mencionado argumento es que los jugadores pueden elegir entre ser parte de un bando o del otro, dentro de una nave de combate y enfilando en un escuadrón. Lo que además permite, dependiendo el tipo de misión, utilizar diferentes modelos de naves ya conocidos por las películas, tales como los X-Wings, A-Wings, U-Wings, y Y-wing, o los TIE Fighters, TIE Interceptors, TIE Reapers y TIE bombers.

La customización se une de forma posterior a esta primera elección, ya que es posible crear un piloto propio con opciones tan variadas como su apariencia, sexo, voz y un interesante stock de vestuarios, además de darle colores y otros aspectos a las naves a escoger. Esto incluye decoración interna en la cabina de mando, donde gracias al estreno de la segunda temporada de The Mandalorian, es posible tener un Baby Yoda como un bubblehead decorativo al lado de los controles.

Squadrons resulta ser un juego con un amplio abanico de posibilidades dependiendo el perfil de los jugadores, ya que existen cuatro modalidades diferentes de dificultad, una más enfocada al modo historia para aquellos que se quieran centrar sobre todo en los detalles y acontecimientos, junto a tres modos de complejidad progresiva para los que son más experimentados dentro del género de los simuladores de combate.

Lo importante es entender que independientemente de la nave que se escoja, su uso correcto depende de la manera en que se distribuya la potencia hacia alguna característica puntual: puede ser el ataque de las armas, la defensa de los escudos o la velocidad de los propulsores. Si se sabe combinar esto dentro de los momentos que sean requeridos a lo largo de las misiones, el juego se vuelve fluido e interesante.

“R2, tengo un mal presentimiento sobre esto…”

A pesar de que el juego en cuanto a mecánicas ofrece elementos dinámicos, donde vale la pena destacar los modos multijugador que plantean encuentros amenos entre escuadrones de ambos bandos, existen algunas perturbaciones en la fuerza. Por una parte, el juego presenta una historia interesante, pero los elementos que componen cada una de las misiones terminan volviendo el modo historia en algo monótono y repetitivo, donde cada momento es prácticamente lo mismo, pero con un propósito diferente: un loop entre atacar, derribar, escoltar, proteger.

Uno de los elementos que han sido bastante criticados son los reportes constantes de fallas, ya que desde plataformas como Playstation y Computador, se han visto bloqueos y crasheos en momentos específicos de las misiones, por lo cual la partida termina tristemente interrumpida. 

 El veredicto

Star Wars: Squadrons es un videojuego que vale la pena jugar, porque ofrece una experiencia cercana de lo que esta saga nos ha mostrado alrededor de los combates espaciales, algo que puede ser aún más inmersivo si se posee un dispositivo de realidad virtual adicional. Sin embargo, el hecho de que se presente esa repetición constante de elementos vuelve la experiencia un tanto estática, ya que de por sí es un título que nos ayuda a continuar entendiendo que ocurre desde otras perspectivas entre las películas de la saga. /Radiónica-

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