Panamá, que acumula 147,667 casos de la COVID-19 y 2,881 defunciones, reabrió este lunes los gimnasios en todo el país bajo protocolos de bioseguridad, tras permanecer cerrados por más de ocho meses por la pandemia.

Los gimnasios tendrán que cumplir con reglas como la reducción de la cantidad de personas que puedan hacer uso de las instalaciones, entregar un listado de los usuarios y garantizar un distanciamiento de dos metros entre cada una de las máquinas para evitar el riesgo de contagio, además del uso de mascarilla.

Los que vayan a las instalaciones deportivas deben invariablemente hacerse hisopados, en tanto que sus administradores deben asegurarse de que los equipos permanezcan limpios.

«Para mí es una gran emoción poder volver, no solo por la parte monetaria sino para poder brindar salud», dijo a Efe Carlos Choy, entrenador en un gimnasio en la capital.

Choy indicó que la mascarilla es «obligatoria durante el entrenamiento, al igual que la toalla» para todas las personas que hacen uso de las instalaciones.

Enos Blandón, señaló a Efe que «ha sido bastante difícil entrenar en casa porque no es lo mismo», y que ahora, con el gimnasio abierto se siente «liberado del estrés del confinamiento».

El Ministerio de Salud de Panamá (Minsa) reiteró este lunes su llamado a la población a evitar el relajamiento de las medidas de bioseguridad para evitar la propagación de la COVID-19.

La viceministra de Salud, Ivette Berrío, insistió en que «la población debe estar consciente del peligro que representa» obviar los protocolos de bioseguridad, y aseveró que el Gobierno «no quiere tomar nuevamente» medidas de restricción o cierre de las actividades económicas.

Panamá ensaya desde el pasado 12 de octubre una «nueva normalidad», con casi todas las actividades económicas reactivadas y restricciones a la movilidad mínimas, un escenario en el que se pueden dar repuntes de la enfermedad y llevar nuevamente a confinamientos, según han reconocido las autoridades sanitarias.

Los datos epidemiologicos

EL Minsa informó que este lunes se agregaron 1,014 casos del nuevo coronavirus SARS-CoV-2 y ocho defunciones, mientras que a la fecha los hospitalizados suman 871, de los cuales 710 están en sala general y 161 en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI).

El número de pacientes recuperados de la enfermedad durante estos 254 días de pandemia asciende a 126,746, con 1.,376 en las últimas 24 horas, precisó la entidad.

Aisladas en casa con síntomas y cuadros leves permanecen 16.561 personas, y otras 608 han sido trasladadas a hoteles que funcionan como hospitales.

Desde que el pasado 9 de marzo se reportó el primer contagio, Panamá ha aplicado 772,702 pruebas para diagnosticar el coronavirus, que tiene en el país una tasa de letalidad del 2 %.

Este acumulado de pruebas tiene un 20.1 % de positividad global, en tanto que las 7,220 realizadas en las últimas 24 horas arrojan una positividad de 14.0 %.

Los test por millón de habitantes alcanzan los 180,601, según el informe.

Las muertes de acuerdo con el rango de edad se concentran entre las personas de 60 a 70 años (1,393) y mayores de 80 (736).

Las provincias de Panamá, donde está la capital, y la aledaña de Panamá Oeste, son las zonas del país con el más alto registro de casos, con 70,.484 y 26.,361, respectivamente. /EFE-

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