Pese a que había logrado mantener números bajos de contagios en el último tiempo, los positivos por COVID-19 volvieron a subir y el gobernador Andrew Cuomo alertó que a situación empeorará con la llegada del invierno.

El número de casos de coronavirus sigue subiendo en el estado de Nueva York y se sitúa ya en niveles no vistos desde el pasado mes de abril, según anunciaron el viernes las autoridades.

Nueva York, que fue inicialmente el gran epicentro de la pandemia de COVID-19 en Estados Unidos, había logrado mantener durante meses unos números de contagios muy bajos en comparación con el resto del país.

Aunque las cifras son reducidas frente a las de otras zonas, en las últimas semanas las infecciones han comenzado a acelerarse, lo que disparó la preocupación de las autoridades, que han tomado medidas como el cierre de las escuelas públicas en la Gran Manzana.

El pasado viernes, el estado notificó 8.176 nuevos casos registrados en las últimas 24 horas, sobre un total de 219.442 pruebas efectuadas, un nuevo récord, lo que sitúa la tasa de positividad en 3,72%.

Algo más de 3.100 personas se encuentran hospitalizadas y, de ellas, 636 en unidades de cuidados intensivos, mientras que en la jornada del jueves fallecieron 39 personas por coronavirus.

“Estamos viendo un aumento de los números en el país y dentro de nuestro propio estado. Empezó con el otoño y va a continuar, y seguramente empeorará en el invierno”, señaló en un comunicado el gobernador neoyorquino, Andrew Cuomo.

Según el político demócrata, en esta época es más importante que nunca que los ciudadanos tomen precauciones y usen mascarillas.

Estados Unidos se acerca ya a los 265.000 fallecidos por la enfermedad de COVID-19 desde que comenzó la crisis, de acuerdo con el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins, y se teme que el número de contagios pueda dispararse aún más en estas fechas por la celebración de las fiestas de Acción de Gracias, las más populares del país.

En nueve estados de la nación más de una de cada 1.000 personas han muerto por causas relacionadas con el coronavirus, mientras los fallecimientos diarios por COVID-19 en todo el territorio alcanzan niveles no vistos desde principios de la pandemia, de acuerdo a un reporte de The Washington Post.

La lista de esos estados (Nueva Jersey, Nueva York, Massachusetts, Connecticut, Louisiana, Rhode Island, Mississippi, Dakota del Norte y Dakota del Sur, de acuerdo a mediciones de The Washington Post) refleja el gran número de víctimas de la pandemia e incluye a Nueva York, como el primer epicentro, pero también a los estados del sur afectados por la ola de verano, y lugares rurales con hospitales con cada vez mayores dificultades.

Medidas de distanciamiento social en un centro comercial de Estados Unidos. REUTERS/Micah GreenMedidas de distanciamiento social en un centro comercial de Estados Unidos. REUTERS/Micah Green

El viernes, Dakota del Sur se convirtió en el último estado en sumarse, en momentos en los que el país superó los 13 millones de casos registrados de coronavirus.

A medida que los casos, las muertes y las hospitalizaciones continúan aumentando, los ojos están enfocados en la posibilidad de que la distribución de la vacuna pueda comenzar en diciembre, mediante la necesaria aprobación regulatoria.

Pero en medio de esa esperanza, surgen preguntas sobre la vacuna contra el coronavirus desarrollada por la compañía farmacéutica AstraZeneca con la Universidad de Oxford, uno de los tres primeros candidatos a la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos.

El director ejecutivo de AstraZeneca, Pascal Soriot, dijo a Bloomberg News que era probable que su compañía realizara una nueva prueba para contrastar la parte más positiva de sus resultados, que reportó una efectividad por encima del 90% cuando un pequeño grupo de personas recibió por error solo la mitad de la dosis inicial desarrollando inmunidad.

Katherine O’Brien, directora de inmunización, vacunas y productos biológicos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), dijo que si bien los datos de AstraZeneca son prometedores, hay muchas formas en que los hallazgos aún podrían verse socavados y que los expertos necesitan acceso a los datos subyacentes de los estudios para sacar mejores conclusiones sobre los mismos.

“Es demasiado pronto para que podamos decir algo sobre lo que hacemos con los datos y lo que se necesita a continuación”, dijo O’Brien el viernes en una rueda de prensa. “Lo que realmente necesitamos ver es más que un comunicado de prensa”, agregó./EFE-

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