Los duques de Sussex se sumaron a los esfuerzos de Project Angel Food y fueron reconocidos por las personas a las que ayudaron.

Megan Markle y el príncipe Harry se toman muy en serio su nueva vida como civiles y con tal de ayudar a otros, van de puerta en puerta repartiendo comida a los más necesitados en West Hollywood. Los duques de Sussex se sumaron a la labor de Project Ángel Food que brinda asistencia alimenticia durante la cuarentena por el COVID-19.

A pesar de que Meghan y Harry esperaban pasar desapercibidos, fueron reconocidos por uno de los hombres a los que le entregaron comida, John Daniel Harrington Tyrell.

“Ambos fueron agradables y muy sensatos. Llevaban cubrebocas y estaban vestidos con jeans, pero unos muy bonitos. El chico alto y pelirrojo se me hizo bastante familiar y ella era muy bonita. Luego me di cuenta que detrás de ellos estaban camionetas SUV negras con sus guardias de seguridad ¡Si me hubieran dicho que estarían ahí, habría usado mi tiara!”

Contó Tyrell que fue beneficiado, así como su vecina Becky Lincoln, por la organización sin fines de lucro que cocina, empaca y entrega comida a personas con enfermedades graves como VIH, cáncer, fallas renales, diabetes y fallos en el corazón. Más del 62 por ciento de quienes reciben la ayuda sobrepasan los 60 años, por lo que también están en alto riesgo por el COVID-19.

La confirmación de que los duques de Sussex si acudieron ayer a repartir la comida, aunque querían que se quedara como algo secreto, llegó en voz del director Ejecutivo de Project Angel Food, Richard Ayoub, quien aceptó que estaba encantado de que la ex royal couple se ofreciera para ayudar en la entrega en apartamentos de Sierra Bonita.

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