Michael Jackson adoptó al chimpancé y lo convirtió en toda una celebridad   

Michael Jackson dejó un enorme legado en la música y en general en la cultura pop, sus excentricidades y sus grandes escándalos son temas que todavía dan mucho de qué hablar y al día de hoy millones de fanáticos lo recuerdan por ello. Y sin duda un personaje muy importante en su vida fue su chimpancé Bubbles, a quien adoptó en la década de los 80. Y si te preguntas qué fue de él, hoy te vamos a contar un poco más.

El simio nació el 30 de abril de 1983 en Austin, Texas, MJ quedó encantando con él y lo adoptó como su leal acompañante. Bubbles y Jackson iban juntos a todas partes y hacían de todo juntos. No era raro verlos en entrevistas, jugando en su enorme mansión y vistiendo de la misma forma.

Por mucho tiempo Bubbles supo lo que era ser la mascota de un rico y famoso pues gozaba de tener su propio cuarto, baño privado, toda la comida que quisiera a su disposición y un enorme patio de juegos para divertirse.

La relación entre Bubbles y Michael conformó la imagen excéntrica del cantante, por ejemplo, durante el tour “Bad”, fueron captados tomando el té juntos en un restaurante mientras la prensa japonesa observaba con detenimiento.

Sin embargo, como todo chimpancé en cautiverio el carácter de Bubbles cambió y cada día estaba más agresivo lo cual llevó al rey del pop a tomar la difícil decisión de enviarlo a un refugio para animales, así él no sufriría más ataques y Bubbles podría seguir su desarrollo.

En el año 2003 el simio ingresó a un centro de entrenamiento y en 2005 llegó al que fuera su hogar al día de hoy, el santuario Wauchula Florida. Lo cierto es que Bubbles dejó atrás su vida de glamour y cámaras para vivir como un simio de verdad.

Apenas en 2017 el lugar anunció la exposición “Apes that Paint” en donde presentan cuadros pintados por sus simios entre los que figuraron las obras de arte que hizo el propio Bubbles. Actualmente el simio tiene más de 30 años y convive muy bien con sus compañeros.

Así tras ser el consentido de Neverland, Bubbles se quedó sin su ropa y sin sus lujos, contrario a lo que muchos pensarían MJ no puso en su testamento a quien fuera su gran amigo por dos décadas, sin embargo, durante toda su vida contribuyó con grandes cantidades económicas para cubrir los gastos del refugio. Afortunadamente por decisión de los herederos de Michael se ha continuado con las donaciones. (eldiariony)

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