Considerado uno de los grandes clásicos del cine, Lo que el viento se llevó es una de las películas más conocidas en todo el mundo, ahora no figurará en el catálogo de HBO Max, plataforma disponible en Estados Unidos. El motivo es que ha habido, en los últimos días, muchas quejas calificando la cinta protagonizada por Vivian Leigh de complaciente con la esclavitud y el racismo.

Lo cierto es que estas críticas no son nuevas, hace un par de años, el director afroamericano Spike Lee ya afirmaba en Cannes que Lo que el viento se llevó era una de las películas más racistas de la historia. Ya fue señalada en su época por activistas como el guionista afroamericano Carlton Moss, quien criticó las estereotipadas caracterizaciones de los personajes negros por ser «perezosos, torpes, irresponsables» y mostrar una «radiante aceptación de la esclavitud». Además, como recrea la serie de Netflix, Hollywood, la actriz negra, que estuvo nominada al Oscar, no pudo estar en la ceremonia de los Oscar por las leyes de segregación racial.

Lo que el viento se llevó se estrenó en 1939 y cuenta la historia de amor de los aristócratas del sur Scarlett O’Hara y Rhett Butler y protagonizó Vivien Leigh, Clark Gable, Hattie McDaniel y Olivia de Havilland. La película, basada en el libro más vendido de 1936 de Margaret Mitchell, se desarrolla en el sur de los Estados Unidos, en una plantación en las afueras de Atlanta a raíz de la Guerra Civil. Dirigida por Victor Fleming, ganaría ocho Premios Oscar, incluyendo Mejor película, Mejor director, Mejor guion adaptado, Mejor actriz y Mejor actriz de reparto para McDaniel.

El movimiento coincide con la decisión de otras compañías como Disney, que evitó incluir en su nueva plataforma Song of the South (Canción del Sur) -un filme polémico desde su estreno en 1946- o la cadena de televisión Paramount que canceló el programa de telerrealidad «Cops» protagonizado por policías de Estados Unidos.

La polémica ha surgido en estos días, donde todo el mundo se está replanteando los comportamientos racistas cotidianos, al hilo de las protestas por todo el mundo contra el racismo, tras el asesinato a manos de la policía de George Floyd. En este contexto, el guionista de 12 años de esclavitud, John Ridley, publicó un artículo en Los Ángeles Time en el que hablaba de la película y pedía a HBO que «considerara eliminarla». 

«No solo se queda corta con respecto a la representación. Es una película que glorifica el sur anterior a la guerra. Es una película que, cuando no ignora los horrores de la esclavitud, se detiene solo para perpetuar algunos de los momentos más dolorosos. estereotipos de personas de color «, escribió Ridley. «Es una película que, como parte de la narrativa de la» Causa Perdida, romantiza a la Confederación de una manera que continúa dando legitimidad a la noción de que el movimiento secesionista era algo más, o mejor, o más noble. de lo que era: una insurrección sangrienta para mantener el «derecho» a poseer, vender y comprar seres humanos «, añadía el guionista de la película ganadora del Oscar.

Por su parte, la plataforma ha afirmado que la película volverá a estar disponible, pero con una discusión en torno a su contexto histórico y una denuncia de las representaciones que hay en ella, sobre los negros y la esclavitud. En un comunicado a The Hollywood Reporter, un portavoz de HBO dijo: «Lo que el viento se llevó es producto de su tiempo y describe algunos de los prejuicios étnicos y raciales que, desafortunadamente, han sido comunes en la sociedad estadounidense».

«Estas representaciones racistas estaban equivocadas entonces y hoy están equivocadas, y sentimos que mantener este título sin una explicación y una denuncia de esas representaciones sería irresponsable. Estas representaciones son ciertamente contrarias a los valores de Warner, por lo que cuando devolvamos la película a HBO Max, volverá con una discusión de su contexto histórico y una denuncia de esas representaciones, pero se presentará tal como se creó originalmente, porque para hacerlo de lo contrario sería lo mismo que afirmar que estos prejuicios nunca existieron. Si queremos crear un futuro más justo, equitativo e inclusivo, primero debemos reconocer y comprender nuestra historia», concluye. 

No solo el cine está viviendo este proceso de revisión, también las estatuas y esculturas de personajes históricos. En las marchas contra el racismo de los últimos días, muchas de ellas han sido cuestionadas. Por ejemplo, en las puertas del Oriel College, uno de los centros educativos de la Universidad de Oxford, para exigir la retirada de la estatua dedicada a uno de los mayores personajes de la historia colonial británica, el supremacista Cecil Rhodes (1853-1902). También la estatua de Churchill fue pintada con la palabra racismo.

En el caso de Rhodes, fue un empresario y político del siglo XIX que se hizo rico gracias a la explotación de los yacimientos de diamantes en Sudáfrica. Paradigma del capitalismo colonial africano, intentó sin éxito construir una línea de ferrocarril desde Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, hasta El Cairo, en Egipto, y creó el país que tras su muerte heredaría su nombre, Rodesia, las actuales Zambia y Zimbabue.

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