Entre la segunda y tercera semana de mayo se realizó el segundo levantamiento de las encuestas sobre Resiliencia Empresarial y la de Hogares de universitarios de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).

Estas encuestas contaron con un alcance territorial a nivel nacional, dado que el objetivo de estas fue tener representatividad en los 18 departamentos, abarcando las diferentes actividades económicas en que están inmersos tanto hogares como empresas en el país. Uno de los elementos clave que abarcó ambas encuestas, fue la situación del empleo, dado que a raíz de la crisis por el COVID-19, muchos empleados fueron despedidos o suspendidos de sus labores como consecuencia de los cierres de operaciones de varias empresas en el país.

Con respecto a las actividades económicas, un porcentaje significativo de las empresas y hogares encuestadas mencionaron estar relacionadas a actividades como el turismo, los servicios profesionales, comercio y actividades industriales; así como otras actividades relacionadas a la enseñanza, la construcción, transporte, entre otras. En ambos estudios, es posible observar que la proporción de algunas actividades son muy similares entre los hogares y empresas lo cual permite tener un indicio sobre cuáles son las actividades que más han sido afectadas en términos de empleo durante esta crisis.

Principales actividades económicas de los hogares y empresas

Asimismo, el análisis inferencial permitió identificar que las empresas de los sectores de alojamiento y servicios de comida se han visto afectadas significativamente por la crisis del COVID-19, seguido de servicios profesionales, agricultura y comercio. Las empresas relacionadas a estas actividades han tenido que recurrir a despedir o suspender a un porcentaje significativo de sus empleados y su tiempo de supervivencia es más corto en relación con otros sectores. En el caso de los hogares, se encontró que los relacionados a actividades comercial y turísticas han sido los que en su mayoría han sufrido los efectos de la crisis, ya que sus ingresos han presentado disminuciones mayores a 25% desde que inicio la crisis sanitaria en el país como consecuencia de los despidos o suspensiones en que se han enfrentado uno o más miembros en los hogares. Con lo anterior, se evidencia que las actividades vinculadas al turismo y comercio han sido las más propensas a presentar problemas en términos de empleo y, por ende, esto ha impactado en los ingresos del hogar, de acuerdo con la información de ambas investigaciones.

Distribución de los empleados despedidos y suspendidos durante la crisis

Según las empresas un 29.4% de sus empleados ha tenido problemas de empleo para abril del 2020, en cambio, los hogares mencionaron que un 37.29% de los miembros que trabajan en el hogar han sido despedidos o suspendidos en el mismo mes. En el caso de las empresas, la mayoría de los empleos perdidos corresponden a empleos formales o con alguna formalidad, ya sea, por contrato escrito o verbal. En el caso de los hogares no hay distinción entre empleo formal o informal, por lo que, se puede considerar que existe cierta informalidad en los empleos de los hogares que no es tomado en cuenta en la encuesta de las empresas. Lo anterior principalmente dado la cantidad de microempresas que son propiedad de los hogares, lo cual en muchas ocasiones tiene empleados en condición de informalidad.

Ahora bien, en relación con los empleos suspendidos, los hogares reportan un 27.13% de empleos suspendidos en el mes de referencia, mientras que las empresas un 25.0%, siendo ambos porcentajes similares. Sin embargo, en el caso de los despedidos los hogares señalan que el 10.16% de los que trabajaban fueron despedidos, por otra parte, las empresas reportan un nivel de 4.4% de despidos. Esta diferencia se puede explicar en dos vías, por una parte, es probable que los miembros del hogar no tengan una percepción clara sobre suspensión y despido, ya que ellos se sienten despedidos al momento en que se les impide ir a trabajar. Por otro lado, no se tiene claro los niveles de formalidad o informalidad en el empleo de los miembros del hogar, debido a que en la encuesta de hogares no fue incluido este análisis.

Es posible enfatizar que la crisis del COVID-19 ha afectado el nivel de empleo en la economía hondureña, desde la perspectiva de los hogares y de las empresas, dado que un porcentaje significativo de los empleados en el país han sido suspendidos o despedidos de sus trabajos, lo que impactará negativamente en el crecimiento económico para este año. Sin embargo, la mayoría de los empleos se encuentran suspendidos lo que apunta a la gran posibilidad que estos empleados recuperen sus trabajos en los próximos meses. Además, que las actividades turísticas y comerciales son las que presentaron los mayores problemas laborales, por lo que esto se vuelven un indicativo hacía que sectores se deben priorizar para la recuperación económica de Honduras.

Para finalizar, cabe mencionar que la encuesta de resiliencia empresarial fue diseñada basándose en el concepto de la “resiliencia empresarial” del enfoque de desarrollo de sistemas de mercado y los indicadores del Diagnóstico de Sistemas de Mercado de Honduras. La investigación es el resultado de la coordinación y cooperación entre COHEP, FEDECAMARA junto a 24 cámaras de comercio, CANATURH, el Proyecto Transformando Sistemas de Mercado (TSM) ­financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) por medio del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES).Descarga Nota Económica 06, junio 2020

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