Cuando le preguntaron a Andrés Calamaro por la cocina tras su canción «La parte de adelante», uno de los singles promocionales de Honestidad brutal (1999), el argentino no dudó en afirmar: «Es a la que más vueltas le di de todas».

La declaración, disponible en el libro Honestidad brutal, o la huida hacia delante de Andrés Calamaro (2014, Lengua de Trapo), de Darío Manrique, se refiere a que el tema pasó por varios pasos antes de llegar a puerto.

Honestidad brutal o la huida hacia delante de Andrés Calamaro

«La grabé acá primero, en casa. La primera versión era bastante floja pero la tuve durante mucho tiempo, hasta llevarla a Nueva York. Finalmente quedó la de Madrid, pero acabada en Buenos Aires», señaló el músico en entrevista con la revista Zona de Obras.

Según se consigna en el libro de Manrique, el tema fue compuesto esencialmente en Madrid, al piano. Sin embargo, en la grabación final se le añadieron las guitarras del sesionista Hugh McCracken, en Nueva York, y entre los estudios Sintonía (Madrid) y La diosa salvaje (Buenos Aires) se incorporaron las guitarras de Gringui Herrera y Guillermo Martín, el bajo de Candi Avello y la batería de Vicente Climent.

En conversación con Página 12, Calamaro reconoció haber tenido temor durante el proceso. «Una canción que ya existía, que siempre la tuve y que tardé demasiado en grabar. Le tengo respeto y miedo. Te das cuenta de eso porque mi voz está sobregrabada. Cuando mi voz está así es que se trata de una de esas canciones. Fíjate en mis discos».

Para su autor, la letra de la composición le da un carácter especial. «Es una canción de varón domado y feliz, escrita mientras ves a tu chica pasearse por la casa y ni se te pasa por la cabeza que esa chica va a abandonarte. Tal vez por eso es una de las favoritas de las mujeres», señaló el exmiembro de Los Rodríguez en Página 12.

Si se revisa la letra, podemos encontrar efectivamente esa seguridad: «Soy propietario de tu lado más caliente/ Soy dirigente de tu parte más urgente/ Soy artesano de tu lado más humano/ Y el comandante de tu parte de adelante/ Soy inocente de tu lado más culpable/ Pero el culpable de tu lado más caliente/ Soy el custodio de tus ráfagas de odio/ El comandante de tu parte de adelante».

Para Manrique, en la letra se percibe una clara influencia del cantautor español Joaquín Sabina. «Se sigue una muy sabiniana enumeración en la que el narrador se identifica en cada verso con una figura, siempre en relación a la amada: carcelero, soldado, arquitecto, propietario, dirigente, artesano, comandante».

En la misma línea, en el mismo volumen se cita a Calamaro dando cuenta –en su particular estilo- de su admiración por el autor de «19 días y 500 noches»: «Yo pensaba: ‘si no duermo escribo la primera canción de mañana antes que Sabina'».

El reprise

El último track de Honestidad brutal es «La parte de atrás», y al estilo de los Beatles con «Sgt. Pepper’s lonely hearts club band», se trata de un reprise de «La parte de adelante», pero a diferencia de lo realizado por la banda de Liverpool, es una versión más lenta que la «original».

«Calamaro tomó las guitarras de McCracken… y las manipuló junto a su voz para hacer un reprise que acabó siendo una versión minimalista», señala Darío Manrique en su libro.

En Página 12, el autor de «El salmón» comentó al respecto: «Reprise y versión fallida con guitarras preciosas. Para alcanzar el número treinta y siete de mi edad. Mi slogan es Say say say more more more».

“La parte de adelante” es una de las canciones más conocidas del argentino, con 32 millones de reproducciones en Spotify (número 10 entre las más escuchadas). -Con información de Culto-

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