Si con normalidad la consecución del bienestar emocional es un reto para muchos, pasar una situación como estos meses de confinamiento debido a la crisis sanitaria del Covid-19 lo ha hecho más complicado. Hay quienes, durante estos meses, se han enfrentado por primera vez a sensaciones y estados que no habían experimentado, como la ansiedad. Otros, con ya un bagaje de dificultades en la gestión de las emoción, se han encontrado un escollo más.

Para algunos estos meses han supuesto todo un reto, pero han salido más fuertes de ello. Otros, por ejemplo han tomado por primera vez consciencia de la importancia de la salud mental. Ahora que ya hemos desembocado en la «mueva normalidad» y debemos dejar atrás las rutinas asumidas estos meses para enfrentarnos un escenario similar a lo que conocíamos, peor no igual, es más importante que nunca el cuidado del bienestar emocional.

Qué es la salud emocional

Durante mucho tiempo se afirmó que la salud general era igual a la ausencia de enfermedad; sin embargo, en el año 1.947 la OMS definió este concepto como “un estado de completo bienestar, físico, mental y social”. Es decir, para gozar de una buena salud general, debemos tener una buena salud a nivel físico, gozar de bienestar psicológico y disfrutar de bienestar social, lo que incluye no solamente una buena calidad en las relaciones interpersonales y las amistades, sino también un empleo digno, una situación económica estable, etc.

Cuando hablamos de bienestar mental, nos estamos refiriendo a salud emocional, un concepto complejo que hace referencia a sentirse bien con uno mismo y a estar alineado con los objetivos y motivaciones. Es un sentimiento de satisfacción, en el que el futuro se percibe con optimismo y esperanza. Las personas con buena salud emocional sienten que la vida tiene un gran significado y propósito, son capaces de hacer frente a las adversidades y lidiar con el estrés, gozan de equilibrio entre el trabajo, el descanso y el ocio, confían en sí mismas y tienen una autoestima alta.

Siete consejos para cuidar la salud emocional

En la «nueva normalidad» podemos preservar nuestro bienestar y no vernos afectados por las consecuencias de estos días tan duros.

– Estar abierto a los cambios. 

– Aprender a gestionar las emociones. 

– Cuidar los hábitos y horarios. 

– Cuidar nuestra alimentación.

– Relajación.

– Tiempo de calidad

– Por último, es esencial acudir a un profesional 

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