¡Feliz día, maestros! Hoy se celebra el Dia del Maestro en Honduras. Y que mejor momento para reconocer su trabajo durante esta pandemia, cuando el trabajo de los docentes ha sido resaltado y valorado por toda la sociedad.

La declaración de la pandemia por el COVID-19 en Marzo pasado ha causado impactos en todos los ámbitos posibles. La educación sin duda ha sido uno de los sectores más fuertemente afectados, ya que por primera vez, 165 millones de niños y jóvenes en América Latina y el Caribe han sido afectados por los cierres totales o parciales de sus escuelas. Esta ha generado una situación sin precedentes, en la cual rápidamente los sistemas educativos y las escuelas han tenido que ajustar sus procesos de enseñanza para que la mayor cantidad de niños puedan continuar aprendiendo desde sus casas.

El desafío para los docentes ha sido enorme:  se calcula que cerca de 60.2 millones han sido afectados por los cierres de las escuelas a nivel global. Rápidamente, debieron empezar a preparar clases y materiales para facilitar la continuidad, en la medida de lo posible, desde el proceso de aprendizaje en casa.

¿Qué han hecho los maestros?

Con las herramientas a su disposición, y con poca preparación, de la noche a la mañana muchos docentes tuvieron que reinventar sus procesos de enseñanza para permitir la continuidad del aprendizaje desde casa durante la emergencia y enfrentar tres grandes desafíos.

1.- Primero, la mayoría de los maestros no estaba preparados para la digitalización total de sus clases, y sin embargo, tuvieron que aprender en pocos días a usar herramientas digitales para grabar y transmitir sus clases, y para comunicarse con sus alumnos.

2.- La poca conectividad y acceso a dispositivos como computadores o tabletas, ha limitado el acceso a los recursos digitales, por lo que la mayoría de los docentes también ha tenido que preparar nuevos materiales o ajustar recursos o contenidos existentes para que puedan ser distribuidos a través de la radio, la televisión, o incluso impresos para ser enviados por correo y puedan llegar a los estudiantes más vulnerables o en zonas más apartadas.

3.- Mantener el apoyo psicosocial y socioemocional a sus alumnos. Para los niños, una de las consecuencias más graves del cierre de centros educativos tiene que ver con la imposibilidad de acceder a sus compañeros y a sus docentes, y a un entorno seguro, con interacciones cálidas y positivas que les permitan desarrollarse adecuadamente. Lograr este tipo de interacciones es difícil a través de medios digitales, y sin contacto directo y cercanía con los docentes y otros niños. Sin embargo, muchos maestros han encontrado diferentes maneras para hablar y mantener el contacto con sus estudiantes, y al mismo tiempo, para apoyar a los padres y cuidadores a través de correos electrónicos, mensajes de texto o por Whatsapp, para que estos puedan desarrollar un entorno socioemocional saludable y estimulante para sus hijos mientras están en sus casas.

Todos los problemas pueden representar oportunidades y es posible que esta pandemia sea una oportunidad para repensar la profesión docente y el rol de los maestros en el proceso de aprendizaje. Ya hoy vemos como, al tener que asumir algunas de las tareas de enseñanza en la casa, los padres se han dado cuenta de la importancia de los docentes para los aprendizajes, y el desarrollo cognitivo y socioemocional de sus hijos. (Con información de  @BIDEducacion ).

 ¿Y tú ya le disté las gracias a tu profesor favorito?

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