La solucion está en las bacterias que comen dióxido de carbono, desarrolladas detalladamente para la fermentación. Pero, en lugar de alimentarse de azúcar o maíz se nutren de gases de efecto invernaderos y producen etanol.

El sector industrial en el mundo contribuye con más del 30% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, que vienen de sitios como acerías, refinerías y plantas químicas. En esa situación, donde la mayoría de las personas solo ven contaminación, una compañía llamada LanzaTech divisó una oportunidad.

“Hay muchos gases en las plantas industriales. En lugar de contaminar, pueden hacer un producto“, explica Jennifer Holmgren, CEO de LanzaTech.

Las bacterias se comportan similar que la levadura en los reactores, asegura la empresa. “En lugar de dejar que las emisiones de carbono salgan de una acería, las capturamos, las ponemos en un biorreactor y las fermentamos. Igual que si estuvieras haciendo cerveza, para general etanol“, dice Holmgren.

La clave está en las bacterias que comen dióxido de carbono, desarrolladas específicamente para la fermentación. Pero, en vez de alimentarse de azúcar o maíz se alimentan de gases de efecto invernadero y producen etanol. “Es un producto natural. Lo que hemos hecho es dirigir la evolución para optimizarlo“, asevera la CEO de LanzaTech.

“En 2018, la empresa instaló su primer sistema en una planta acerera en China”.

La compañía asegura que ha reciclado suficiente dióxido de carbono para producir más de 40 millones de litros de etanol, que se pueden combinar con combustible de aviones y así abastecer vuelos comerciales.

Ahora, la empresa está explorando otras industrias y desarrollando nuevas cepas de las bacterias que podrían producir ingredientes para el nylon, el caucho y el plástico.

Holmgren espera que antes del año 2022 puedan generar una reducción de dióxido de carbono equivalente a sacar 1.000 millones de autos de las calles cada año.

Fuentes: Futuro 360

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