La enfermedad COVID-19 provocada por el nuevo coronavirus es una crisis global sin precedentes y aunque el 80% de las personas no tienen síntomas severos, hasta un 20% se enferman gravemente y en un 4% de los pacientes la enfermedad ha sido fatal.

Es importante que entendamos a qué nos enfrentamos, cómo afecta el virus al cuerpo y cómo podemos combatirlo.

Lo primero que debemos saber es como nos podemos contagiar del nuevo coronavirus. 

¿Cómo nos contagiamos del coronavirus?

El virus es altamente contagioso y se propaga principalmente a través de partículas del virus lanzadas al aire al hablar, toser o estornudar, y que las personas pueden respirar o también, aunque en menor medida, por partículas que han caído en superficies como mesas u otros objetos y que la gente las toca con las manos y luego las lleva a la nariz, la boca o los ojos.

El virus puede permanecer varias horas o incluso días vivo en la superficie de los objetos, es por esto que se recomienda que las personas tomen medidas como lavarse las manos frecuentemente o limpiar y desinfectar regularmente superficies de uso cotidiano como las manijas de las puertas, teléfonos celulares o un lápiz por ejemplo.

Estas partículas de coronavirus luego de entrar al cuerpo llegan rápidamente a los senos nasales y a las membranas mucosas de la garganta. El virus tiene en su superficie unos picos hechos de proteínas, y con estos picos se enganchan a las membranas celulares, permitiendo que el material genético del virus entre en la célula humana.

Una vez dentro de la célula, el virus procede a “secuestrar” el metabolismo de la célula para convertirla en un lugar seguro donde poder multiplicarse.

¿Cómo causa el coronavirus los síntomas como la fiebre, tos, o la falta de aire?

En la primera fase de la infección llamada periodo de incubación, etapa en donde todavía no hay síntomas, el virus se ocupa de replicarse dentro de las células y puede durar varios días (2 a 14 días).

Eventualmente el cuerpo pone a trabajar su sistema inmune para defenderse contra el virus provocando los primeros síntomas como malestar y fiebre.

Después de unos días de multiplicarse el virus empieza a colonizar los senos nasales y la garganta, por lo que pueden aparecer síntomas como dolor de garganta o perdida del olfato y del gusto, luego el virus baja hacia los pulmones, lo que causa una tos seca, cuando llegan a los bronquios la membrana mucosa que recubre su parte interior se inflama.

Esta inflamación puede dañar los saquitos por donde se extrae el oxigeno y se expulsa dióxido de carbono llamados alvéolos, lo que dificulta la respiración.

Si el caso se agrava, la inflamación de los pulmones, así como la falta de una buena circulación del oxigeno puede provocar una neumonía.

¿Qué otras partes del cuerpo se pueden ver afectadas?

Si bien los pulmones son los principales afectados por el nuevo coronavirus, el virus también puede continuar su viaje por las membranas mucosas del cuerpo, pasando por el estómago y hasta los intestinos, por esta razón algunos pacientes reportan tener náuseas, vómitos o diarrea.

Otras partes del cuerpo como los vasos sanguíneos y la médula ósea, así como también otros órganos como el corazón, los riñones o el hígado pueden inflamarse y provocar que dejen de funcionar correctamente lo que conlleva el empeoramiento del paciente o incluso su muerte.

¿Hay una vacuna contra el COVID-19?

Muchos países están trabajando para desarrollar tratamientos y vacunas contra el nuevo coronavirus pero esto es una tarea sumamente compleja y pueden pasar varios meses antes de tener éxito.

Para saber todo lo necesario sobre el desarrollo de las vacunas contra el COVID-19, haga click en el siguiente artículo: La vacuna contra la enfermedad por coronavirus COVID-19

¿Cómo podemos combatir el coronavirus?

Por el momento la mejor estrategia para frenar la propagación del coronavirus se centra actualmente en la prevención de la infección mediante el distanciamiento social y siguiendo algunas medidas básicas de higiene como las mencionadas en el artículo: Qué es el coronavirus?

Evitar acercarse a otras personas puede frenar el contagio masivo, lo que puede ayudar a que los servicios de salud no se saturen con enfermos y así brindar una mejor atención médica a los enfermos que requieren internamiento en los hospitales.

Esta estrategia a funcionado para controlar la diseminación del virus entre la población en algunos países./GeoSalud-

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