Este 16 de octubre se celebra el Día Mundial de la Alimentación 2020. Una jornada para tomar conciencia de varios objetivos, marcado por el Covid-19 este año y por la apuesta por una alimentación saludable que se extiende en todos los países y que cada vez está más en la retina de los consumidores.

¿Por qué este día y cuándo fue la primera celebración? Fue proclamado en el año 1979 por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Su meta es concienciar a los pueblos del mundo sobre el problema alimentario mundial y fortalecer la solidaridad en la lucha contra el hambre, la desnutrición y la pobreza. Se escogió el 16 de octubre porque coincide con la fundación de la FAO. Y desde entonces se ha ido celebrando en más de 150 países.

¿Cuáles son los objetivos del Día Mundial de la Alimentación 2020?

La FAO establece diversos objetivos que esperan cumplir, sin embargo, todavía hay muchos países que no cuentan con un mínimo de alimentos para sus habitantes.

  • Estimular una mayor atención a la producción agrícola en todos los países.
  • Estimular la cooperación económica y técnica entre países en desarrollo.
  • Promover la participación de las poblaciones rurales, especialmente de las mujeres y de los grupos menos privilegiados.
  • Aumentar la conciencia pública de la naturaleza del problema del hambre en el mundo.
  • Promover la transferencia de tecnologías al mundo en desarrollo.
  • Fomentar todavía más el sentido de solidaridad nacional e internacional en la lucha contra el hambre, la malnutrición, la pobreza…

La alimentación en situación de pandemia

Este año, el Día Mundial de la Alimentación se celebra en circunstancias realmente inauditas. Se trata de en un momento excepcional, ya que los países de todo el mundo se enfrentan a los efectos generalizados de la pandemia mundial por coronavirus (COVID-19).

La FAO afirma que esta situación tan particular ha brindado un momento para reflexionar sobre las cosas que apreciamos de verdad y nuestras necesidades más básicas. Estos tiempos de incertidumbre, han ayudado a muchos a reavivar su reconocimiento por algo que a menudo dan por supuesto, y algo de lo que muchos carecen: la alimentación.

El Día Mundial de la Alimentación hace un llamamiento a la solidaridad mundial para ayudar a todas las poblaciónes, y particularmente a las más vulnerables, a que se recuperen de la crisis, y para hacer que los sistemas alimentarios sean más resilientes, y robustos de manera que puedan resistir el aumento de la volatilidad y los choques climáticos, proporcionar dietas saludables asequibles y sostenibles para todos, y medios de vida dignos para los trabajadores del sistema alimentario.

«Todos nosotros debemos garantizar que nuestros sistemas alimentarios puedan cultivar una variedad de alimentos para nutrir a una población en crecimiento y preservar el planeta juntos«, explica la FAO.

Así pues, este año la jornada tendrá lugar bajo el lema “Cultivar, nutrir, preservar. Juntos”, resaltando y haciendo una mención especial a los #HéroesDeLaAlimentación. Aquellas personas anónimas que, con su arduo trabajo diario, permiten que el resto pueda acceder a todo tipo de alimentos en sus mesas, a pesar de la pandemia de COVID-19.

La organización explica que se trata de héroes anónimos, agricultores, empleados de la industria alimentaria, transportistas, dependientes de tiendas de alimentación, etc., todos ellos han estado ahí para evitar que nos falten alimentos, teniendo que superar diferentes desafíos provocados por la pandemia.

Pero, ¿qué podemos hacer para ayudar a estos héroes de la alimentación? La FAO sugiere una serie de actividades:

  • Optar por alternativas naturales y diversas. Una dieta saludable contribuye a una vida sana, y cuando elegimos comer alimentos diversos fomentamos la variedad de los alimentos producidos.
  • Unirse a iniciativas. Cualquiera puede ser un aliado de los héroes de la alimentación buscando oportunidades de voluntariado en bancos de alimentos o comedores popular locales.
  • Elegir productos locales. Comprando alimentos frescos cultivados localmente, como los vendidos en un mercado de agricultores de su comunidad, se ayuda a los pequeños agricultores que producen los alimentos, a la economía local y se fomenta la diversidad de cultivos.
  • Elegir productos estacionales. Cuando los alimentos están fuera de temporada en una parte del mundo, deben importarse y viajar mucho antes de llegar a su mercado local; al elegir productos estacionales se reduce el impacto en la huella de carbono.
  • Respetar los alimentos y a los héroes de la alimentación. La pérdida y el desperdicio de alimentos pueden ocurrir en todo el sistema alimentario. Aprender a almacenar alimentos no consumidos adecuadamente para la comida de otro día es una forma de evitar el desperdicio de alimentos en perfecto estado. Respetar los alimentos significa respetar a los trabajadores del sector alimentario.

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