Los cálculos biliares son acumulaciones sólidas de bilis cristalizada que es producida en el hígado, guardada en la vesícula biliar y secretada hacia el intestino a través de los ductos biliares para ayudar a digerir las grasas. Algunos cálculos biliares no producen síntomas. Sin embargo, pueden causar un bloqueo dentro del ducto biliar o la vesícula biliar que puede resultar en dolor e inflamación, una condición llamada colecistitis.

Síntomas

Alrededor del 80% de las personas con cálculos biliares no tienen ningún síntoma durante muchos años, y a veces nunca, en especial cuando los cálculos permanecen dentro de la vesícula biliar.

Los cálculos biliares pueden causar dolor. Este se desarrolla cuando los cálculos pasan desde la vesícula biliar hacia el interior del conducto cístico, el conducto colédoco o la ampolla de Vater, y obstruyen el conducto. Entonces la vesícula biliar se inflama y causa el dolor característico denominado cólico biliar. El dolor se localiza en la región abdominal superior, la mayoría de las veces en el lado derecho, por debajo de las costillas. A veces es difícil precisar la localización, sobre todo en las personas con diabetes y las de mayor edad. El dolor, de modo característico, aumenta en intensidad a lo largo de 15 minutos a 1 hora y permanece estable hasta un máximo de 12 horas. A menudo, el dolor es lo suficientemente intenso para llevar al paciente al servicio de urgencias en busca de alivio. Una vez que el dolor comienza a remitir, lo que puede llegar a tardar entre 30 y 90 minutos, se convierte en un dolor sordo. Con frecuencia, los pacientes sienten náuseas y vomitan.

Ingerir una comida copiosa puede desencadenar un cólico biliar, tanto si se ingieren alimentos grasos como si no. Los cálculos biliares no causan eructos ni distensión abdominal. Las náuseas se producen solo cuando tiene lugar el cólico biliar.

Aunque la mayoría de los episodios de cólicos biliares remiten espontáneamente, el dolor vuelve a aparecer en el 20 al 40% de estas personas cada año, y pueden producirse complicaciones. Entre los cólicos, los pacientes se encuentran bien.

En caso de persistir la obstrucción, la vesícula biliar comienza a inflamarse (una enfermedad denominada colecistitis aguda). Cuando la vesícula biliar está inflamada, las bacterias proliferan y puede producirse una infección. Por lo general, la inflamación causa fiebre.

La obstrucción del colédoco o de la ampolla de Vater es más grave que la obstrucción del conducto cístico. La obstrucción del colédoco puede causar un ensanchamiento de las vías (dilatación). También puede producir fiebre, escalofríos e ictericia (coloración amarillenta de la piel y del blanco de los ojos). Esta combinación de síntomas indica que ha aparecido una infección grave denominada colangitis aguda. Las bacterias pueden migrar al torrente sanguíneo y causar infecciones graves en el resto del organismo (septicemia). También se pueden producir focos de pus (abscesos) en el hígado.

Los cálculos que obstruyen la ampolla de Vater también pueden obstruir el conducto pancreático, causando la inflamación del páncreas (pancreatitis) y dolor.

La inflamación de la vesícula biliar producida por cálculos biliares puede llevar a una erosión en la pared de la vesícula biliar y provocar una perforación, que tiene como consecuencia la fuga del contenido de la vesícula biliar a la cavidad abdominal, causando una inflamación grave (peritonitis). Un cálculo que se introduce en el intestino delgado puede ser lo bastante grande como para causar una obstrucción intestinal, denominada íleo biliar. Esta complicación, poco frecuente, es más probable en personas de edad avanzada.

Diagnóstico

Procedimiento de colangiopancreatografía retrógrada endoscópicaColangiopancreatografía retrógrada endoscópicaOpen pop-up dialog box

Los exámenes y procedimientos utilizados para diagnosticar los cálculos biliares y sus complicaciones abarcan lo siguiente:

  • Ecografía abdominal. Este examen es el que se usa más comúnmente para buscar signos de cálculos biliares. La ecografía abdominal implica mover un dispositivo (transductor) de un lado a otro a través del área del estómago. El transductor envía señales a una computadora, la cual crea imágenes que muestran las estructuras en el abdomen.
  • Ecografía endoscópica (EUS). Este procedimiento puede ayudar a identificar cálculos más pequeños que se pueden pasar por alto en una ecografía abdominal. Durante la ecografía endoscópica, el médico pasa una sonda delgada y flexible (endoscopio) a través de la boca y del tubo digestivo. Un pequeño dispositivo de ultrasonido (transductor) en el tubo produce ondas sonoras que crean una imagen precisa del tejido circundante.
  • Otras pruebas de diagnóstico por imágenes. Los exámenes adicionales pueden incluir colecistografía oral, una gammagrafía con ácido iminodiacético hepatobiliar (HIDA), tomografía computarizada (TC), colangiopancreatografía por resonancia magnética (CPRM) o colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE). Los cálculos biliares que se descubran con la colangiopancreatografía endoscópica retrógrada se pueden retirar durante el procedimiento.
  • Análisis de sangre. Los análisis de sangre pueden revelar infección, ictericia, pancreatitis u otras complicaciones causadas por cálculos biliares.

Tratamiento

Colecistectomía laparoscópicaColecistectomía laparoscópicaOpen pop-up dialog box

La mayoría de las personas con cálculos biliares que no causan síntomas nunca necesitarán tratamiento. Tu médico determinará si el tratamiento para los cálculos biliares es recomendable basándose en tus síntomas y en los resultados de las pruebas de diagnóstico.

El médico puede recomendarte que estés atento a la aparición de síntomas de complicaciones de los cálculos biliares, como un dolor que se intensifica en la parte superior derecha del abdomen. Si en el futuro se presentan signos y síntomas de los cálculos biliares, puedes recibir tratamiento.

Las opciones de tratamiento para cálculos biliares comprenden las siguientes:

  • Cirugía para extirpar la vesícula (colecistectomía). El médico puede recomendarte una cirugía para extirpar la vesícula biliar, debido a que los cálculos biliares reaparecen con frecuencia. Una vez que se extirpa la vesícula, la bilis fluye directamente desde el hígado hasta el intestino delgado, en lugar de permanecer almacenada en la vesícula.No necesitas la vesícula biliar para vivir, y su extracción no afecta tu capacidad de digerir alimentos, pero puede provocar diarrea, que generalmente es temporal.
  • Medicamentos para disolver los cálculos biliares. Los medicamentos que tomas por vía oral pueden ayudar a disolver los cálculos biliares. Sin embargo, disolver los cálculos biliares de este modo puede llevar meses o años de tratamiento, y es probable que los cálculos biliares se vuelvan a formar si se interrumpe el tratamiento.Algunas veces, los medicamentos no funcionan. Los medicamentos para los cálculos biliares no se utilizan con frecuencia y se reservan para personas que no pueden someterse a una cirugía. /MayoClinic-

Leave a Comment