Crean hidrogel inspirado en las babosas que puede mejorar la curación de los tendones lesionados

La naturaleza es una de los principales motivos de inspiración para los investigadores para llevar a cabo biomateriales, un campo que ha estado en apogeo en los últimos tiempos. Como resultado, cada vez más sustancias útiles parecen interactuar con sistemas biológicos con fines médicos, ya sean terapéuticos o de diagnóstico.

1 4Ya se han visto varios ejemplos entre ellos, articulaciones artificiales, piel sintética, implantes o geles para el reemplazo de cartílago. El último en unirse a la innovación proviene del Instituto Wyss de Harvard, donde un equipo de científicos se inspiró en las babosas, para desarrollar un biomaterial capaz de acelerar la curación de los tendones lesionados.

Este tipo de lesiones son muy habituales tanto en el deporte como por el proceso de envejecimiento. Además de causar dolor, también afectan la capacidad de mover las extremidades y se caracterizan por su lento proceso de curación. Muchos casos de tendones no se recuperan por completo su resistencia mecánica, lo que reduce la movilidad del paciente.

Para resolver este problema, este equipo de científicos desarrolló un biomaterial de doble cara, con un lado adherido firmemente a las fibras del tendón, mientras que la superficie exterior de baja fricción lo ayuda a deslizarse contra los tendones y otros tejidos. Sus hallazgos se publicaron en la revista Nature Biomedical Engineering.

Otra característica del avance es que los compuestos pueden contener fármacos de liberación lenta para reducir las cicatrices y la inflamación.

Para desarrollar este material, los científicos de Wyss comenzaron a experimentar con un gel adhesivo quirúrgico que crearon hace varios años y se inspiraron en el fuerte moco pegajoso de la babosa Dusky Arion.

Luego lo adaptaron con esta base, a la que llaman Flexible Gel Adhesive, para completar una versión para parche de tendones.

Este nuevo hidrogel contiene dos superficies marcadas y se llama Janus Tough Adhesive (JTA), en honor a un dios romano con dos caras. La primera superficie contiene quitosano, que se adhiere firmemente al tendón para mantener unidos los dos lados del desgarro y mejorar la cicatrización de la herida. La segunda superficie hace exactamente lo contrario, usando un hidrogel simple para ayudar al tendón a deslizarse sobre otros tejidos durante el movimiento.

Los biomateriales se han probado con éxito en varios experimentos con tejidos humanos y animales.

En los tendones de cerdos aislados que todavía estaban teñidos de sangre, los JTA se adhirieron más firmemente que otros adhesivos tisulares.

Cuando se implantó en los tendones rotuliano, flexor y de Aquiles de ratas vivas, la invención estuvo estrechamente relacionada de forma no invasiva, un resultado positivo similar al obtenido en los ensayos con cadáveres.

Otro experimento intentó encapsular corticosteroides en hidrogeles, para reducir la inflamación durante la cicatrización de heridas y mejorar la subsiguiente cicatrización de heridas. Las pruebas en ratones con lesiones en el tendón de la rodilla han demostrado una reducción más rápida de la inflamación.

Benjamin Freedman, primer autor del estudio dijo, “Permanecieron durante su implantación de 3 semanas y facilitaron la curación del tendón”. La formación de cicatrices se aceleró en un 25%, en comparación con los tendones reparados quirúrgicamente que no se trataron con el nuevo hidrogel.

Si bien los ensayos clínicos con humanos vivos aún están pendientes, el equipo dice que ya saben que todos los componentes son biocompatibles, lo cual es esencial para su futuro crecimiento e implantación. /Con información de Business Insider-

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