¿Vacaciones en el pueblo? Trucos para disfrutar de un verano inolvidable

Las vacaciones de verano de este año van a ser un poco diferentes para muchas personas que, lejos de buscar un destino a miles de kilómetros de distancia, han apostado por el territorio nacional para pasar estos días de merecido descanso. 

6 4No es de extrañar puesto que en Honduras contamos con muchos atractivos turísticos, desde zonas en las que la naturaleza es la reina hasta lugares que algún día estuvieron habitados. También hay propuestas para aquellos que huyen del calor y prefieren las playas.

Pero, este verano,también habrá quienes conviertan el pueblo en su destino vacacional y vuelvan a su infancia, época en la que este lugar era la cuna de la diversión. Así, esta temporada es una buena oportunidad para recordar los baños en el río o las noches bajo las lluvias de estrellas. También volveremos a estar encantados de escuchar aquello de “¿y tú de qué apellido eres?” y a disfrutar de las meriendas en la plaza. Y es que, si alguien pensaba que estar en el pueblo era aburrido, estaba muy equivocado.

¿Quién dijo que el pueblo era aburrido?

– Una tarde refrescante en una piscina inflable. La puedes colocar en el jardín de la casa, una manera de divertirse en familia.

– Una barbacoa en el jardín. No hay nadie que pueda negar que en los pueblos se come como en ningún sitio. El sabor de los alimentos de la zona hacen aún más apetecible nuestra estancia. Y qué mejor que disfrutar de la carne y las verduras del pueblo.

– Sobremesa… ¡en el agua! No hay comida de pueblo que no termine con sus correspondientes partidas de juegos de mesa y, para que el calor no nos arruine la jugada, hemos encontrado la solución: un conjunto de mesas y sillas flotantes que nos permitirá disfrutar de los mejores juegos mientras nos refrescamos en la piscina.

-El contacto con la naturaleza. Si algo echamos de menos los que vivimos en una ciudad es respirar aire puro y escaparnos al campo para disfrutar de la naturaleza. Pasar unos días en el pueblo es perfecto para huir de la contaminación y permitirnos un cambio de aires. Además existen multitud de actividades para realizar al aire libre: rutas en bicicleta, senderismo, escalada, actividades acuáticas… Seguro que cerca del pueblo hay lagos o piscinas naturales para pasar el día. ¡Te encantarán!

-Turismo slow. Quizás te preguntes… ¿qué es el «turismo slow»? Pues ni más ni menos que viajar despacio y sin prisas. Puede que en otras ocasiones hayas experimentado el estrés postvacacional o incluso hayas vuelto al trabajo más cansado de lo que te fuiste, pero eso tiene una solución y es el «turismo slow». Las vacaciones están para descansar, olvidarte del estrés del día a día y disfrutar incluso cuando no estamos haciendo nada. Seguro que el tener poca o ninguna cobertura y dejar el automóvil estacionado durante unos días te ayuda a conseguirlo.

-Poco equipaje y sin horarios. Si hay un destino perfecto para decir adiós al despertador y al pesado equipaje ese es el pueblo. Allí todo ocurre más despacio e incluso te olvidarás de la hora y5 7 el día que es. Puede que incluso haya días en los que no tengas ningún plan pero te aseguramos que esos son los mejores. Y es que no hay nada como disfrutar de los planes improvisados en el pueblo.

-Visitas culturales. ¿Quién ha dicho que en los pueblos no hay nada que ver? Sin duda te sorprendería la cantidad de monumentos, museos y puntos de interés que existen, incluso en los pueblos más pequeños de nuestro país. Lo mejor de todo es que suelen ser sitios poco masificados que te permitirán disfrutar de la visita sin esas colas y esperas eternas.

-Destino perfecto para ir con niños. ¡Si existe un lugar donde los niños son felices ese es el pueblo! Para ellos pasar las vacaciones en el pueblo es sinónimo de diversión y sobre todo de “libertad”. El verano es la época en que el pueblo se llena de niños y niñas. Y es que allí se sienten más seguros e independientes para pasear y jugar por las calles del pueblo. Además, podrán aprovechar las noches al máximo, ya que no hay nada que apetezca más que pasar un rato en la plaza del pueblo con los vecinos y la familia.

-Vacaciones low cost. Este tipo de destinos de interior suelen ser mucho más económicos que otras zonas turísticas por lo que será la excusa perfecta para tus vacaciones. El ahorro es notable tanto en el alquiler del alojamiento, como el precio medio de los bares y restaurantes. Te ahorras en la compra de alimentos, ya que es habitual que tus vecinos te sorprendan a media mañana con una bolsa de frutas y hortalizas recién recogidas del huerto.

-Reencuentros con familia y amigos. ¿Imaginas volver a reencontrarte con tus amigos del pueblo? Algunos todavía seguirán viviendo allí, otros se habrán marchado a la ciudad y algunos como tú quizás hace tiempo que no habías regresado, pero seguro que cuando coincidan será como si no hubiera pasado el tiempo. Además el viaje será la excusa perfecta para volver a ver con tu familia lejana del pueblo. No hay nada mejor que disfrutar de una larga sobremesa recordando anécdotas. /Con información de 20Minutos, ClubRural-

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