“123456” vuelve a liderar la lista de las contraseñas más inseguras del mundo
“123456” vuelve a liderar la lista de las contraseñas más inseguras del mundo

A pesar de las constantes advertencias de los expertos en seguridad digital, millones de usuarios en todo el mundo continúan utilizando combinaciones simples para proteger sus cuentas en internet. Esta práctica sigue siendo una de las principales puertas de entrada para los ciberdelincuentes.

Secuencias como “123456”, “admin” y “12345678” volvieron a ocupar los primeros lugares entre las claves más vulnerables a nivel global. A ellas se suman otras opciones igualmente débiles como “password”, “Pass@123” y “admin123”, que pueden ser descubiertas con gran facilidad.

El análisis fue realizado por NordPass y NordStellar, compañías especializadas en protección digital. Para elaborar el informe, revisaron datos procedentes de 44 países durante 2025, incluyendo información expuesta en filtraciones dentro de la dark web.

De acuerdo con los resultados, muchas de estas combinaciones pueden ser descifradas en cuestión de segundos. El motivo principal es que siguen patrones demasiado comunes, previsibles y ampliamente utilizados por usuarios de distintas edades y regiones.

Entre las opciones más repetidas también aparecen “qwerty”, “qwerty123” y secuencias numéricas básicas. Aunque durante años se ha insistido en evitar este tipo de accesos débiles, millones de personas continúan empleándolos en diferentes plataformas.

El informe advierte que este problema no pertenece a una sola región. Países como España y México muestran comportamientos similares a los observados en Estados Unidos, Reino Unido y Japón, lo que confirma que se trata de un hábito extendido a escala mundial.

Los investigadores señalan que la comodidad continúa pesando más que la protección. Muchos usuarios prefieren elegir combinaciones fáciles de recordar, aun cuando esto incrementa el riesgo de sufrir accesos no autorizados, robo de información o fraude digital.

Ante este escenario, los especialistas recomiendan crear claves largas, únicas y difíciles de anticipar. Lo ideal es combinar letras mayúsculas y minúsculas, números y caracteres especiales, evitando nombres, fechas, datos personales o secuencias simples.

Otra medida fundamental es no repetir la misma clave en varias plataformas. Cuando una cuenta queda expuesta en una filtración, los ciberdelincuentes pueden intentar utilizar esos mismos datos de acceso en servicios bancarios, redes sociales, correos electrónicos y otras aplicaciones personales.

Los expertos también aconsejan utilizar gestores seguros para almacenar credenciales y activar el doble factor de autenticación. Esta herramienta añade una capa adicional de seguridad, ya que exige una verificación extra antes de permitir el ingreso a una cuenta.

El debate sobre la protección digital se ha intensificado con el avance de la inteligencia artificial y la computación cuántica. Estas tecnologías podrían transformar el panorama de la ciberseguridad en los próximos años, tanto para fortalecer defensas como para acelerar ataques.

Hervé Lambert, responsable de Operaciones Globales de Consumo de Panda Security, explicó que la inteligencia artificial no elimina la ciberseguridad, pero sí puede hacer que los ataques sean más rápidos y precisos. Esto ocurre porque permite identificar patrones de comportamiento y generar intentos de acceso más elaborados.

Lambert también advirtió que la computación cuántica podría dejar obsoletos algunos sistemas de cifrado utilizados actualmente en sectores sensibles, como la banca y las plataformas digitales. Por esa razón, ya se trabaja en nuevas estrategias de protección, entre ellas la criptografía postcuántica.

Pese al avance tecnológico, los especialistas coinciden en que el principal punto débil sigue siendo el comportamiento humano. El uso de claves simples, repetidas y fáciles de adivinar continúa facilitando el trabajo de los ciberdelincuentes y aumentando el riesgo para millones de usuarios.

Este artículo fue publicado originalmente en EFE y está protegido por derechos de autor. Todos los derechos reservados a EFE. Puedes consultar el artículo original en su (https://efe.com/)