5 hábitos para reducir la grasa abdominal y mantener un peso saludable
5 hábitos para reducir la grasa abdominal y mantener un peso saludable
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La grasa que se acumula en el abdomen no siempre se aprecia a simple vista. Una parte se encuentra debajo de la piel y otra, llamada grasa visceral, rodea los órganos internos. Aunque esta última cumple funciones de protección, su acumulación excesiva se relaciona con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y problemas metabólicos.

Reducirla requiere cambios que puedan mantenerse en la vida diaria. Los ejercicios abdominales fortalecen los músculos, pero la pérdida de grasa depende de hábitos que actúan sobre el cuerpo en conjunto.

Cinco hábitos que pueden ayudar

1. Moverse con regularidad. Caminar a paso ligero, bailar, nadar o andar en bicicleta son formas de incorporar actividad aeróbica. Una referencia para adultos es completar al menos 150 minutos de actividad moderada por semana. Si se parte de una rutina sedentaria, se puede comenzar con sesiones breves y aumentar el tiempo de forma gradual.

2. Entrenar la fuerza. Las pesas, las bandas elásticas y los ejercicios con el propio peso ayudan a conservar y desarrollar músculo. La recomendación general es incluir este tipo de actividad al menos dos días por semana.

3. Elegir alimentos que faciliten una rutina sostenible. Dar más espacio a verduras, legumbres y fuentes de proteína puede resultar más útil a largo plazo que seguir restricciones difíciles de sostener. También conviene prestar atención a las porciones y a la cantidad de azúcares añadidos.

4. Reducir el consumo frecuente de ultraprocesados. Revisar las etiquetas ayuda a reconocer productos con grandes cantidades de azúcar, sodio o grasas. Se trata de mejorar las elecciones habituales, sin esperar que un solo alimento determine los resultados.

5. Cuidar el descanso y el estrés. Dormir bien y encontrar formas de manejar la tensión diaria favorece una rutina de salud más estable. El sueño y el estrés también influyen en el control del peso.

Mantener los resultados suele depender de la constancia. Además del número que muestra la balanza, la medida de la cintura y otros indicadores de salud pueden ayudar a seguir los cambios. Si existen enfermedades previas o dudas sobre qué actividad y alimentación son adecuadas, conviene buscar orientación profesional.

Este artículo fue publicado originalmente en Infobae y está protegido por derechos de autor. Todos los derechos reservados a Infobae. Puedes consultar el artículo original en su (https://www.infoabe.com).