Chicago lanza modelo educativo sin profesores impulsado por IA
Chicago lanza modelo educativo sin profesores impulsado por IA

Una nueva propuesta educativa llegará al centro de Chicago con la apertura de un campus de la red Alpha School, un modelo que apuesta por el uso de inteligencia artificial como eje del aprendizaje y prescinde de docentes tradicionales. Esta institución privada, cuya matrícula anual ronda los 55,000 dólares, iniciará operaciones con cerca de 100 estudiantes y replica el sistema creado en Austin, Texas, en 2014 por la empresaria MacKenzie Price, red que actualmente cuenta con casi 24 sedes en Estados Unidos y alrededor de 1,000 alumnos.

El enfoque se basa en plataformas adaptativas como Khan Academy y Membean, que permiten personalizar el ritmo de estudio de cada estudiante. En lugar de clases convencionales, los alumnos reciben aproximadamente dos horas diarias de instrucción individualizada en materias principales, complementadas con talleres prácticos como robótica o actividades físicas, supervisados por “guías” que acompañan el proceso sin ser docentes certificados. Según Price, este sistema busca eliminar la ineficiencia del aula tradicional y potenciar el desarrollo del estudiante de manera más efectiva.

La red asegura obtener resultados destacados, señalando que sus alumnos alcanzan altos niveles en pruebas estandarizadas como MAP Growth. Sin embargo, expertos han cuestionado el modelo por la posible pérdida de interacción humana en la educación y la falta de estudios independientes que respalden su efectividad. Académicos advierten que el rol de los docentes va más allá de lo que puede ofrecer cualquier software, pese a los avances tecnológicos.

El sistema también ha generado debate por su costo elevado, lo que limita el acceso a familias con mayores recursos, aunque la organización asegura que una parte significativa de sus estudiantes recibe apoyo financiero. En su expansión, Alpha ha intentado operar como escuela pública tipo charter para ampliar el acceso, pero en la mayoría de los casos continúa funcionando como institución privada.

Este modelo se inserta en una discusión más amplia en Estados Unidos sobre el futuro de la educación, marcada por iniciativas como los programas de vouchers impulsados a nivel federal, que buscan diversificar la oferta educativa. Mientras algunos sectores consideran que estas alternativas amplían oportunidades, otros advierten que podrían afectar el financiamiento de la educación pública.

A pesar de las críticas, la demanda por este tipo de educación continúa en aumento y la red proyecta abrir nuevas sedes en los próximos años. La expansión de propuestas basadas en tecnología refleja un momento clave en el debate educativo, donde se enfrentan las promesas de innovación con interrogantes sobre equidad, calidad y el futuro del proceso de enseñanza.

Este artículo fue publicado originalmente en Infobae y está protegido por derechos de autor. Todos los derechos reservados a Infobae. Puedes consultar el artículo original en su (https://www.infoabe.com).