El riff accidental que llevó a R.E.M. a la cima cumple 35 años
El riff accidental que llevó a R.E.M. a la cima cumple 35 años
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El 19 de febrero de 1991 marcó un antes y un después para la banda originaria de Athens, Georgia, y para la música popular de comienzos de los noventa. Ese día vio la luz el sencillo principal del álbum Out of Time, una canción que llevó al grupo a un nivel de reconocimiento global inédito en su carrera y que alcanzó el puesto número cuatro en el Billboard Hot 100, convirtiéndose en su mayor logro comercial en Estados Unidos.

El nacimiento de la melodía fue casi accidental. Peter Buck, guitarrista del grupo, acababa de adquirir una mandolina y practicaba con el instrumento mientras miraba televisión. Al revisar al día siguiente las grabaciones de esos ensayos, descubrió entre los ejercicios iniciales la base melódica que terminaría definiendo uno de los temas más emblemáticos de la banda. El propio Buck reconoció que la progresión de acordes difícilmente habría surgido de la misma manera de haber utilizado una guitarra convencional.

Una expresión popular convertida en canción

El título del tema suele interpretarse como una referencia a la fe religiosa, pero su origen está en una frase coloquial del sur de Estados Unidos que alude a perder la paciencia, el control o sentirse al límite. El vocalista Michael Stipe explicó que el sentido real se acerca más a la desesperación emocional que a una ruptura espiritual.

El cantante también comparó la temática con la de Every Breath You Take de The Police, al considerarla una canción pop clásica que aborda la obsesión y el amor no correspondido desde una mirada introspectiva.

Un videoclip que amplificó el fenómeno

Parte del impacto mundial del tema se explica por su video musical, dirigido por el cineasta indio Tarsem Singh. La pieza audiovisual tomó como referencia el cuento Un señor muy viejo con unas alas enormes, de Gabriel García Márquez, para construir una sátira sobre la mirada occidental hacia los ángeles.

Singh fusionó esa inspiración literaria con la estética pictórica de Caravaggio y la influencia cinematográfica de Andrei Tarkovski. El resultado fue una atmósfera onírica poblada de imágenes religiosas y deidades hindúes, que se apartaba de los códigos habituales del video musical de la época.

Un fenómeno inesperado en la radio comercial

En un inicio, el sello Warner Bros. dudó en impulsar una canción tan poco convencional como sencillo principal. Sin embargo, la decisión terminó por convertirse en un acierto rotundo. Un programador de radio estadounidense de aquellos años recordó que, aunque resultaba compleja de encajar entre otros estilos, funcionaba como un auténtico tema pop capaz de trascender las fronteras del rock alternativo.

El reconocimiento institucional llegó con el paso del tiempo: en 2017 la canción fue incorporada al Salón de la Fama de los Grammy y, en 2024, la revista Rolling Stone la ubicó en el puesto 112 de su ranking de las 500 mejores composiciones de todos los tiempos.

A ello se sumó un hito en la era digital: en 2020, el videoclip superó los mil millones de reproducciones en YouTube, convirtiéndose en el primero del grupo en alcanzar esa cifra y reafirmando su lugar en la cultura popular contemporánea.

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Este artículo fue publicado originalmente en Concierto y está protegido por derechos de autor. Todos los derechos reservados a Concierto. Puedes consultar el artículo original en su (https://www.concierto.cl/)