España se proclamó campeona del mundo por segunda vez en su historia tras derrotar 1-0 a Argentina en una final intensa y cerrada, definida durante la prórroga por Ferran Torres. El delantero apareció en el momento decisivo para superar a Emiliano Martínez y entregar a la Roja un título que premió su propuesta ofensiva, su dominio del balón y su insistencia hasta el último minuto.

Dieciséis años después de la conquista de Sudáfrica 2010, el fútbol español vuelve a celebrar una estrella. En aquella ocasión, Andrés Iniesta marcó el tanto que decidió la final ante Países Bajos; esta vez, Ferran asumió el protagonismo y convirtió el gol que desató la celebración de todo un país.
El conjunto dirigido por Luis de la Fuente fue superior durante buena parte del encuentro y terminó imponiéndose a una Argentina que priorizó el orden defensivo, ofreció poco en ataque y disputó toda la prórroga con diez jugadores por la expulsión de Enzo Fernández. Lionel Messi, en su último partido mundialista, tuvo escasa participación y no logró influir en el desarrollo del juego.
España tomó la iniciativa
Desde el comienzo, la Roja buscó instalarse en campo rival y controlar el ritmo mediante la posesión. Argentina, por su parte, esperó en su terreno y trató de cerrar los espacios para aprovechar cualquier error de su adversario.
La primera oportunidad clara llegó a los cinco minutos. Lamine Yamal combinó con Dani Olmo y obligó al Dibu Martínez a intervenir. Poco después, una equivocación defensiva de Aymeric Laporte permitió una aproximación argentina, pero Unai Simón salió rápidamente de su área para anticiparse a Messi.
Durante varios minutos, el partido se desarrolló con cautela. Ninguno de los equipos quería asumir demasiados riesgos y el juego quedó marcado por las interrupciones, los contactos y la disputa en el centro del campo.
Después de la primera pausa de hidratación, España ganó confianza y comenzó a circular el balón con mayor velocidad. Mikel Oyarzabal probó desde fuera del área, aunque su remate fue controlado por Martínez, mientras que Marc Cucurella envió un disparo desviado.
Argentina terminó la primera parte sin rematar a portería y sufrió la lesión de Lisandro Martínez, quien tuvo que abandonar el campo antes del descanso para dejar su lugar a Nicolás Otamendi.
La Roja encerró a Argentina
La entrada de Leandro Paredes tras el entretiempo no modificó demasiado el desarrollo. España continuó manejando el balón y Argentina aumentó la intensidad de sus entradas, lo que provocó varias faltas y amonestaciones.
Luis de la Fuente decidió mover el banquillo e incorporó a Pedri y Ferran Torres en sustitución de Fabián Ruiz y Oyarzabal. Los cambios dieron mayor dinamismo al ataque español y permitieron que Lamine Yamal encontrara más espacios por la banda.
Ferran estuvo cerca de abrir el marcador con un cabezazo, pero el guardameta argentino volvió a responder con seguridad. A partir de ese momento, España acumuló oportunidades y convirtió al Dibu Martínez en la figura de la Albiceleste.
Pedri, Pau Cubarsí, Laporte y Lamine participaron en varias acciones de peligro, mientras Argentina retrocedía cada vez más y apenas conseguía salir de su área. Antes de la prórroga, la Roja había realizado 13 disparos, frente a uno solo de su rival.
En la última acción del tiempo reglamentario, Lamine ejecutó un tiro libre desde unos 20 metros que Martínez desvió con otra gran intervención. El empate sin goles obligó a disputar 30 minutos adicionales.
La expulsión cambió el escenario
Argentina afrontó la prórroga con un jugador menos después de que Enzo Fernández recibiera la segunda tarjeta amarilla por una entrada sobre Cubarsí.
La inferioridad numérica obligó al equipo de Lionel Scaloni a protegerse todavía más cerca de su portería y confiar en la posibilidad de llegar a la tanda de penaltis.
Nada más comenzar el tiempo extra, el Dibu Martínez realizó una espectacular atajada ante un cabezazo de Nico Williams. Poco después, el propio atacante español envió el balón a la red, pero el árbitro anuló la acción por una falta previa de Mikel Merino sobre Otamendi.
España no se desesperó y mantuvo la presión. La recompensa llegó en el minuto 106. Nico Williams prolongó un balón hacia el área y Ferran Torres apareció para rematar con precisión, lejos del alcance del portero argentino.
El gol hizo justicia a lo observado durante el partido. La Roja había propuesto más, había generado las mejores oportunidades y nunca renunció a buscar la victoria.

Messi se despide sin protagonismo
Argentina intentó reaccionar en los minutos finales, pero no encontró argumentos ofensivos para poner en peligro a Unai Simón. La ausencia de un jugador y el cansancio terminaron por limitar aún más a un equipo que durante demasiado tiempo pareció conformarse con llevar la definición a los penaltis.
Messi cerró su participación en las Copas del Mundo con una actuación discreta. El capitán argentino apenas logró entrar en contacto con el balón en zonas peligrosas y fue neutralizado por el orden defensivo español.
La Albiceleste entregó así la corona conquistada en la edición anterior, mientras España confirmó el crecimiento de una generación que llegó al torneo con grandes expectativas y terminó convirtiéndolas en realidad.
En su camino hacia el título, la selección española eliminó a Portugal, Bélgica, Francia y finalmente a Argentina. Su segundo campeonato mundial reconoce una propuesta basada en el juego colectivo, el control de la pelota y la confianza en una identidad futbolística que volvió a llevarla hasta lo más alto.
Ficha del partido
España 1-0 Argentina
Gol: Ferran Torres, minuto 106.
España: Unai Simón; Pedro Porro, Pau Cubarsí, Aymeric Laporte, Marc Cucurella; Fabián Ruiz, Rodrigo Hernández, Dani Olmo; Lamine Yamal, Mikel Oyarzabal y Álex Baena.
También participaron Pedri, Ferran Torres, Mikel Merino, Nico Williams, Martín Zubimendi y Eric García.
Seleccionador: Luis de la Fuente.
Argentina: Emiliano Martínez; Gonzalo Montiel, Lisandro Martínez, Cristian Romero, Nicolás Tagliafico; Enzo Fernández, Alexis Mac Allister, Rodrigo de Paul, Nico González; Lionel Messi y Julián Álvarez.
También participaron Nicolás Otamendi, Leandro Paredes, Nahuel Molina, Facundo Medina, Giuliano Simeone y Marcos Senesi.
Seleccionador: Lionel Scaloni.
Árbitro: Slavko Vincic, de Eslovenia.
Expulsado: Enzo Fernández, por doble amonestación.
Estadio: MetLife Stadium, East Rutherford.
Asistencia: 80,663 espectadores.
Este artículo fue publicado originalmente en EFE y está protegido por derechos de autor. Todos los derechos reservados a EFE. Puedes consultar el artículo original en su (https://efe.com/)