Estudio vincula bebidas energéticas con reportes de emergencias cardíacas en jóvenes
Estudio vincula bebidas energéticas con reportes de emergencias cardíacas en jóvenes
Categoría

Las bebidas energéticas y los suplementos estimulantes vuelven a estar bajo la atención de los investigadores por su posible relación con problemas cardiovasculares, incluidos paros cardíacos, infartos y alteraciones del ritmo del corazón, según un estudio que será presentado en una reunión de la Asociación Americana del Corazón (AHA), en Chicago.

El análisis encontró que el 45 % de los reportes que vinculaban estos productos con emergencias cardíacas correspondía a personas de entre 18 y 34 años, un resultado que plantea interrogantes sobre su consumo entre los adultos jóvenes.

Para la investigación se revisaron más de 28.000 notificaciones de posibles efectos adversos enviadas a la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) entre 2017 y 2025, relacionadas con bebidas energéticas y suplementos estimulantes en personas de 13 años en adelante.

Al comparar esos registros con los correspondientes a productos sin cafeína ni otros estimulantes, el equipo identificó una mayor proporción de reportes de problemas cardíacos, especialmente paros cardíacos, infartos y arritmias.

Sin embargo, los resultados no demuestran que estas bebidas hayan causado los episodios notificados ni permiten calcular el riesgo que enfrenta una persona al consumirlas, ya que otros factores podrían haber intervenido.

Una imagen cotidiana que puede restar atención a sus riesgos

Sai Samayamanthula, investigador y estudiante de Medicina de la Universidad de Virginia, explicó que la presencia de estos productos junto a refrescos y agua embotellada puede llevar a los compradores a considerarlos inofensivos.

Aunque el consumo ocasional podría representar un riesgo reducido para muchas personas sanas, el uso frecuente de bebidas energéticas y suplementos puede facilitar una ingesta elevada de cafeína, especialmente cuando se combinan varios productos durante el día.

De acuerdo con la información presentada por los investigadores, algunas bebidas energéticas contienen hasta tres veces más cafeína por onza líquida que el café negro, y determinados suplementos utilizados antes del ejercicio pueden superar ampliamente esa concentración.

La cantidad total consumida, el tamaño de las porciones y la combinación con otras fuentes de estimulantes son aspectos que pueden pasar inadvertidos para quienes buscan mantenerse despiertos o mejorar su rendimiento físico.

Qué encontraron los investigadores

Dentro de los reportes analizados, los paros cardíacos se notificaron con una frecuencia aproximadamente 11 veces mayor para las bebidas energéticas que para los productos de comparación, los infartos con una frecuencia 4,5 veces mayor y las alteraciones del ritmo cardíaco con una frecuencia cuatro veces mayor.

También se observaron más notificaciones de frecuencia cardíaca elevada, dolor en el pecho y desmayos.

Estas diferencias corresponden a una base de reportes de posibles efectos adversos y no deben interpretarse como un aumento equivalente del riesgo entre todos los consumidores.

Además de la cafeína, los investigadores identificaron otros ingredientes estimulantes en los productos examinados, entre ellos guaraná, yerba mate, teobromina y distintas sustancias presentes en suplementos.

Preguntas pendientes sobre los adultos jóvenes

El estudio no pudo establecer por qué las personas de entre 18 y 34 años concentraban una proporción importante de los casos notificados.

Entre las posibles explicaciones, los autores mencionaron formas de consumo que podrían elevar el riesgo cardiovascular, como utilizar estos productos antes de una actividad física intensa o combinarlos con alcohol u otras drogas, aunque el análisis no confirmó esas hipótesis.

Samayamanthula consideró necesario reforzar el seguimiento de la seguridad de los productos con cafeína y estimulantes, además de incluir preguntas sobre su consumo en la evaluación de pacientes jóvenes que presenten palpitaciones, dolor torácico o desmayos.

Una asociación que requiere más investigación

Gregory Marcus, especialista de la Universidad de California en San Francisco y ajeno al equipo investigador, señaló que los resultados justifican estudiar con mayor profundidad los posibles efectos cardiovasculares de los productos con concentraciones elevadas de cafeína.

No obstante, aclaró que encontrar una asociación en los registros no basta para atribuirles la causa de los episodios cardíacos, por lo que serán necesarios nuevos estudios para comprender mejor esa relación.

Los hallazgos deben considerarse preliminares hasta que sean publicados en una revista científica y revisados por especialistas independientes.

Este artículo fue publicado originalmente en Infobae y está protegido por derechos de autor. Todos los derechos reservados a Infobae. Puedes consultar el artículo original en su (https://www.infoabe.com).