La nueva apuesta de Microsoft para que Windows 11 funcione más rápido
La nueva apuesta de Microsoft para que Windows 11 funcione más rápido

Microsoft acelera uno de los cambios más esperados para su sistema operativo y ya tiene lista una actualización centrada por completo en el rendimiento. La compañía dejará en segundo plano varias funciones relacionadas con inteligencia artificial para enfocarse en mejorar la fluidez general del sistema, especialmente en equipos con hardware limitado.

La novedad gira alrededor del llamado “perfil de baja latencia”, una optimización que busca reducir los tiempos de respuesta del sistema y acelerar la apertura de aplicaciones y procesos básicos. Según confirmó la empresa, la actualización comenzará a llegar a todos los usuarios en junio de 2026.

Con esta mejora, tareas como abrir el menú Inicio, usar la Búsqueda, acceder al Centro de actividades o iniciar aplicaciones deberían sentirse mucho más rápidas. Microsoft asegura que el objetivo es ofrecer una experiencia más cercana a la rapidez y eficiencia que actualmente destacan muchos usuarios de macOS.

Por ahora, la función ya se encuentra disponible en fase de pruebas dentro del canal Release Preview. Primero llegará como actualización opcional y posteriormente será integrada en el Patch Tuesday obligatorio de junio, momento en el que se instalará automáticamente en millones de equipos.

Las primeras pruebas realizadas con esta optimización muestran resultados llamativos incluso en computadoras modestas. Desde Windows Latest probaron la función en una máquina virtual equipada con un Intel Core i5 de dos núcleos y apenas 4 GB de RAM, y aseguran que la diferencia en velocidad fue evidente desde el primer momento.

Aplicaciones como Edge y Outlook redujeron considerablemente sus tiempos de carga. El sistema eleva temporalmente el uso de CPU al iniciar las apps, llegando a superar el 90% de utilización durante unos segundos para luego regresar rápidamente a un estado de bajo consumo energético.

Aunque muchos usuarios celebran la mejora, no todos están convencidos de la estrategia utilizada por Microsoft. Algunos desarrolladores consideran que la compañía simplemente está forzando un comportamiento más agresivo del procesador en lugar de optimizar de raíz el código del sistema operativo.

Scott Hanselman, vicepresidente y miembro del equipo técnico de Microsoft, respondió a esas críticas afirmando que este tipo de gestión dinámica de la CPU también es utilizada desde hace años en sistemas como Linux y macOS para mejorar la sensación de velocidad y respuesta inmediata.

Además de acelerar el inicio de aplicaciones, Microsoft asegura haber conseguido otros avances internos importantes. Entre ellos destaca una reducción del 41% en el consumo de memoria del Explorador de archivos y una mejora del 25% en los tiempos de ejecución del código WinUI.

La compañía todavía no comparte cifras oficiales completas sobre el impacto real en todos los equipos compatibles, pero todo apunta a que será una de las actualizaciones enfocadas en rendimiento más importantes que ha recibido el sistema en los últimos años.

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