Durante las últimas horas, las redes sociales se llenaron de rumores que aseguraban que Phil Collins, leyenda de Genesis y autor de clásicos como In The Air Tonight, se encontraba grave y en cuidados paliativos. Sin embargo, su representante desmintió la información y aclaró a TMZ que el músico británico fue hospitalizado únicamente para someterse a una cirugía de rodilla. “No está ni cerca de morir”, enfatizó, poniendo fin a la ola de especulaciones que había generado preocupación entre millones de fanáticos.

La alarma creció en parte por el delicado estado de salud que el propio Collins había admitido en entrevistas recientes. En una conversación para la revista MOJO, confesó que ya no tiene motivación para hacer música: “Sigo pensando en bajar al estudio, pero ya no tengo ganas. El problema es que he estado muy enfermo, de verdad”.
Retirado de los escenarios desde 2022, Collins ha enfrentado en los últimos años un deterioro físico que le impide tocar la batería, su pasión y sello distintivo. Problemas neurológicos entre ellos el “síndrome del pie caído” y lesiones acumuladas en cuello, espalda, manos y piernas, consecuencia de más de cuatro décadas de intensas giras, lo obligaron a colgar las baquetas.
“Pasé toda mi vida tocando la batería y de repente no poder hacerlo es un shock”, reconoció. “Si un día me despierto y puedo sostener unas baquetas, lo intento, pero si no, prefiero relajarme y no hacer nada”.
A pesar de cirugías y terapias, la movilidad nunca volvió a ser la misma. Incluso relató que uno de los procedimientos más complejos fue en el cuello, intentando corregir daños acumulados por años de malas posturas al tocar.
La enfermedad no borra, sin embargo, la huella de su legado. Collins sigue siendo uno de los artistas más influyentes de su generación, con una carrera que no solo brilló junto a Genesis, sino que también se expandió como solista y en proyectos memorables como la banda sonora de Tarzán para Disney. Aquella colaboración, nacida en 1995, dio vida a canciones que marcaron a toda una generación, entre ellas “Son of Man”, “Trashin’ the Camp” y la icónica “You’ll Be in My Heart”, que le valió un Oscar, un Globo de Oro y un Grammy.
Hoy, mientras su salud lo mantiene alejado de los escenarios, Phil Collins enfrenta esta etapa con serenidad, consciente de la herencia artística que ha dejado. Su música, al igual que sus baquetas, sigue resonando en millones de corazones alrededor del mundo.
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