Cuidar la movilidad y evitar molestias en el cuerpo depende en gran parte de una buena alimentación y hábitos saludables. Especialistas de destacan que ciertos nutrientes son esenciales para mantener en buen estado estructuras como las rodillas y los hombros, ayudando a disminuir inflamaciones, lesiones y problemas relacionados con el paso del tiempo.

Entre los componentes más importantes se encuentran la vitamina D, el calcio, el colágeno y los ácidos grasos omega-3, presentes en distintos alimentos y también en suplementos. Estos nutrientes contribuyen al fortalecimiento óseo, favorecen la elasticidad del cartílago y ayudan a conservar la estabilidad del cuerpo frente al desgaste natural o la actividad física constante.
La vitamina D facilita la absorción de calcio y puede obtenerse mediante pescados grasos, productos lácteos fortificados y una exposición moderada al sol. El calcio, fundamental para la densidad ósea, está presente en alimentos como leche, yogur, queso y vegetales de hoja verde. Por su parte, el colágeno ayuda a mantener la flexibilidad y recuperación del cartílago, mientras que los omega-3 apoyan la reducción de inflamaciones.
Los especialistas también recomiendan mantener un peso adecuado, realizar actividad física moderada, evitar impactos fuertes y priorizar una dieta equilibrada basada en alimentos frescos. Además, hábitos como descansar bien, mantenerse hidratado y permanecer activo diariamente pueden ayudar a conservar la movilidad y mejorar la calidad de vida con el paso de los años.
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