Un cambio en el color, la textura o la forma de las uñas puede ser más que un problema estético. Según diversos especialistas citados por medios como Health pueden ofrecer pistas cruciales sobre el estado de salud general de una persona. Desde deficiencias nutricionales hasta enfermedades graves como el cáncer, las uñas actúan como un indicador visible de lo que ocurre dentro del cuerpo.
Compuestas principalmente de queratina, son una extensión de la piel que protege las puntas de los dedos de manos y pies. La lunula, esa media luna blanca visible en la base de la uña, es el centro de crecimiento donde se producen las células que forman la placa ungueal. Además, la cutícula actúa como una barrera protectora contra bacterias y hongos.

Cambios en el color de las uñas: señales de alerta
El color de las uñas puede ser un indicador clave de la salud. Según WebMD, pálidas o completamente blancas, conocidas como leuconiquia, pueden estar asociadas con anemia, deficiencias alimenticias, enfermedades cardíacas o renales, e incluso intoxicaciones. Si las uñas son mayoritariamente blancas con bordes oscuros, esto podría sugerir problemas hepáticos como hepatitis. Por otro lado, las uñas amarillas suelen ser causadas por infecciones fúngicas, pero en casos raros, pueden indicar enfermedades más graves como diabetes, psoriasis o problemas de tiroides.
Textura y forma: lo que dicen las irregularidades
Según Healthline, las uñas quebradizas o que se parten fácilmente, conocidas como onicosquizia, suelen ser el resultado de la exposición repetida al agua o productos químicos. Sin embargo, también pueden estar relacionadas con hipotiroidismo o deficiencia de hierro. Para tratar este problema, se recomienda el uso de lociones hidratantes con ácido hialurónico o lanolina, así como el uso de guantes al realizar tareas domésticas.
Por otro lado, las uñas en forma de cuchara, o coiloniquia, son un signo de anemia por deficiencia de hierro, según Health. Estas uñas son delgadas y cóncavas, con una depresión central que puede incluso retener líquido. Este problema puede corregirse con suplementos de hierro, pero también podría estar relacionado con enfermedades como la celiaquía.
Clubbing y otras deformidades: posibles indicadores de enfermedades graves
Una de las señales más alarmantes que pueden aparecer en las uñas es el “clubbing” o acropaquia, una condición en la que las uñas se curvan hacia abajo y los dedos adquieren una apariencia hinchada. Esta condición puede ser un signo de niveles extremadamente bajos de oxígeno en la sangre, asociados con enfermedades como el cáncer de pulmón, infecciones cardíacas o cirrosis hepática. Aunque es una condición poco común, su aparición requiere atención médica inmediata.
Otra deformidad notable es el “pitting” o punteado, que se manifiesta como pequeñas depresiones en la superficie de las uñas. Según Health, esto puede ser un signo de psoriasis, una enfermedad crónica de la piel que también afecta las uñas, causando que se vuelvan frágiles o incluso se desprendan.
Cuándo buscar ayuda médica
Aunque muchos cambios en las uñas pueden ser inofensivos o el resultado de factores externos, algunos síntomas requieren atención médica inmediata. Según Healthline, las líneas negras persistentes, el sangrado debajo de las uñas o el dolor asociado con el crecimiento de las uñas podrían ser signos de condiciones graves como melanoma o infecciones cardíacas. Además, cualquier cambio repentino en el color, la textura o la forma de las uñas debe ser evaluado por un profesional de la salud para descartar problemas subyacentes.
Las uñas cumplen una función protectora y a la vez son un reflejo de la salud general del cuerpo. Desde deficiencias nutricionales hasta enfermedades graves, los cambios en las uñas pueden ofrecer pistas valiosas que no deben ser ignoradas. /Con información de Infobae-