Tu privacidad también depende de los permisos que das a las aplicaciones
Tu privacidad también depende de los permisos que das a las aplicaciones

Borrar fotos, liberar espacio y actualizar el teléfono son tareas habituales para muchos usuarios. Sin embargo, hay otra revisión que suele quedar pendiente: comprobar a qué información pueden acceder las aplicaciones instaladas.

Según los datos de Kaspersky citados para Colombia, el 80 % de los usuarios no revisa los permisos ni los ajustes de privacidad de sus aplicaciones. Este descuido puede exponer información personal y financiera, además de permitir un consumo innecesario de batería y datos móviles.

La privacidad también necesita atención

El informe muestra que el cuidado del dispositivo se concentra principalmente en su funcionamiento. Un 77 % de los colombianos afirma mantener actualizado el sistema operativo de su teléfono y un 73 % elimina las aplicaciones que ya no utiliza. Sin embargo, apenas el 20 % revisa los accesos concedidos y la configuración de privacidad.

En los computadores, estos hábitos son menos frecuentes: el 53 % mantiene actualizado el sistema y el 47 % elimina los programas en desuso. La limpieza de fotografías y videos también es más común en los teléfonos, donde la practica el 72 % de los usuarios, frente al 49 % en los equipos de escritorio.

Para Fabiano Tricarico, director de Productos para el Consumidor para Américas en Kaspersky, el problema merece atención porque los dispositivos reúnen fotografías, conversaciones, documentos laborales, contraseñas y datos bancarios. Descuidar las copias de seguridad, conservar cuentas abandonadas o ignorar los ajustes de privacidad puede dejar esa información expuesta.

Cuando una aplicación pide más de lo necesario

Los permisos permiten que una aplicación utilice determinadas funciones del equipo. Una herramienta de videollamadas, por ejemplo, necesita acceso a la cámara y al micrófono. La alerta aparece cuando solicita funciones que no tienen una relación clara con el servicio que ofrece.

Un juego, un editor de imágenes o una aplicación para cambiar la apariencia del teléfono puede pedir acceso a los contactos, la ubicación o los mensajes sin una justificación suficiente. Aceptar todo de forma automática amplía la cantidad de información que esa aplicación puede recopilar.

Si se trata de software malicioso, esos accesos podrían facilitar el seguimiento de la ubicación, la obtención de fotografías o la captura de información privada. El alcance del riesgo depende de los permisos concedidos y de las protecciones del sistema operativo.

Datos personales y cuentas financieras en riesgo

El acceso a mensajes y notificaciones merece especial cuidado, ya que puede dejar expuestos códigos de verificación y comunicaciones relacionadas con cuentas personales o servicios bancarios.

Una aplicación maliciosa también puede combinar la información obtenida mediante distintos permisos para elaborar un perfil del usuario y facilitar intentos de fraude, extorsión o suplantación de identidad.

Algunas amenazas se presentan como herramientas de limpieza, linternas, juegos o aplicaciones de entretenimiento. Una vez instaladas, pueden ejecutar actividades en segundo plano, consumir recursos del equipo o intentar obtener información sensible.

Tres hábitos para proteger tu información

Revisá antes de aceptar: comprobá qué acceso solicita la aplicación y si lo necesita para cumplir su función.

Concedé solo lo necesario: limitá el acceso a la cámara, el micrófono, los contactos y la ubicación. Cuando sea posible, permitilo únicamente durante el uso de la aplicación.

Revisá los permisos periódicamente: entrá en los ajustes del dispositivo, retirales los accesos innecesarios a las aplicaciones y desinstalá las que ya no utilizás.

Cuidar el teléfono también implica decidir qué información compartís. Dedicar unos minutos a revisar los permisos permite detectar accesos excesivos y tener mayor control sobre tu privacidad.

Este artículo fue publicado originalmente en Infobae y está protegido por derechos de autor. Todos los derechos reservados a Infobae. Puedes consultar el artículo original en su (https://www.infoabe.com).